Así vive Momo, el hijo de Julián Weich: bioconstrucción y vida comunitaria en Traslasierra
Jerónimo “Momo” Weich eligió una vida sustentable en Córdoba. Cómo es su casa de barro, basada en la permacultura, la bioconstrucción y la organización comunitaria.
Lejos del ritmo urbano y del mundo mediático que rodea a su padre, Julián Weich, su hijo Jerónimo —conocido como “Momo”— eligió una vida distinta: construir su propio hogar en plena naturaleza, bajo principios de bioconstrucción, permacultura y vida en comunidad.
Instalado en Traslasierra, Córdoba, su casa no responde a los estándares tradicionales. Es un espacio donde el bajo consumo, el respeto por el entorno y el trabajo colectivo marcan el rumbo.

Una casa de barro construida en comunidad
El proyecto no fue individual. Según detalló el sitio Expresión Norte, la vivienda se levantó a través de mingas, jornadas de trabajo comunitario donde participan distintos miembros de la eco-comunidad.
Trabajo colectivo y regeneración
Este enfoque se refleja en cada rincón:
- Bancos de madera reutilizada
- Sistemas de captación de agua
- Aplicación de permacultura en el diseño
La lógica no es solo sostener, sino regenerar el entorno.
Bioconstrucción: materiales naturales y eficiencia térmica
La casa combina barro, madera y materiales reciclados, pero lo más interesante está en cómo estos elementos trabajan en conjunto.
Técnicas que hacen la diferencia
- Los muros de barro y revoque fino regulan la temperatura interior
- Las aberturas de madera reutilizada con doble vidrio aíslan y ventilan
- La base incorpora la técnica de la “pata de elefante”, que protege contra la humedad
Este tipo de construcción permite lograr confort sin depender de sistemas artificiales, reduciendo el impacto ambiental.
Un interior minimalista, cálido y funcional
Lejos del lujo tradicional, el interior apuesta a lo esencial y a la conexión con el entorno.
Detalles que marcan el estilo
- Pisos de tierra compactada
- Muebles hechos con madera recuperada
- Grandes ventanales que integran el paisaje
- Vitrales en tonos neutros que aportan luz y calidez
La cocina combina machimbre barnizado, butacas de madera maciza y una pequeña barra junto a la ventana.
Nada es ostentoso. Todo está pensado para integrarse con el entorno y reducir la huella ecológica.
Permacultura aplicada: una casa que funciona como sistema
Más allá de la estructura, el proyecto se basa en la permacultura avanzada, que busca crear entornos autosustentables.
Un proyecto con impacto: el santuario de agua
Actualmente, Jerónimo forma parte de una comunidad agroecológica donde impulsa la creación de un santuario de agua, orientado a generar un paisaje regenerativo.
“Queremos hacer un santuario del agua… generar un paisaje regenerativo, abundante, con producción agroecológica”, explicó.
Este enfoque integra:
- Producción de alimentos
- Uso eficiente de recursos
- Energías renovables
- Diseño ecológico
Mucho más que una casa: un cambio de paradigma
El proyecto va más allá de la vivienda. Incluye planes para expandir la vida comunitaria.
Lo que viene en la eco-comunidad
- Construcción de domos de barro para invitados
- Desarrollo de una cocina comunitaria
- Espacios para talleres de oficios y diseño ecológico
En este contexto, la casa se convierte en el eje de una forma de vida donde la comunidad, los ciclos naturales y el consumo consciente reemplazan la lógica tradicional.
Lo que a simple vista puede parecer una casa diferente es, en realidad, una declaración. La historia del hijo de Julián Weich muestra que otra forma de habitar es posible: más simple, más conectada y, sobre todo, más consciente.
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