Casas de lana y madera: el modelo de la cooperativa recuperada de Chubut que ya se exporta y llegará a toda la Argentina

Tras consolidar su sistema de bioconstrucción en el sur de Chile, la Cooperativa Lanera Trelew —nacida tras la quiebra de la histórica Lanera Austral— activa una inversión de USD 1.400.000 para escalar a nivel nacional. Una solución de triple impacto: genera valor agregado para los productores rurales al utilizar lana de descarte como aislante, reduce a la mitad el consumo energético de las viviendas y transforma recursos naturales patagónicos en referencia de arquitectura sustentable.

Por Javier Avena

Hito en Chile Chico, Región de Aysén: el refugio construido con paneles que viajaron desde Trelew junto a los trabajadores de la cooperativa que los montaron. Bajo este sistema, las viviendas pueden estar listas en solo 45 días.

Todo gran cambio suele tener un momento de quiebre. Para la Cooperativa Lanera Trelew, ese momento ocurrió en 2022, en un auditorio en Chile convocado para escuchar experiencias sobre el uso alternativo de la lana de oveja, en especial la que era descartada para utilizar en la industria textil. Para quienes creen en la economía circular, ese tipo de encuentros es una usina de ideas y potenciales asociaciones.

Mientras un desarrollador chileno exponía las virtudes de la bioconstrucción pero lamentaba la escasez de lana para escalar sus proyectos, el ingeniero Rubén Contreras, coordinador técnico de la cooperativa chubutense, esperaba su turno para hablar.

Cuando escuchó al orador amterior, supo que ahí había una oportunidad de oro para alguien que, como él, siempre apostó a que la Argentina agregara valor a su producción lanera.

-En ese instante decidí cambiar el discurso, reformularlo —recuerda ahora con una sonrisa esta mañana de abril desde su oficina en Trelew.

¿Qué dijo el ingeniero en el evento en Chile? Que la solución a ese déficit de insumos no estaba lejos: la podían encontrar del otro lado de la cordillera, en los galpones de una empresa recuperada por sus trabajadores luego de que quebrara y que ahora procesa el 95% de la lana del país.

Aquel encuentro de 2022 fue la chispa del Proyecto LanArq Patagónico, una alianza binacional que ya demostró su éxito con la construcción del Refugio Chechenko en Chile Chico, ciudad y comuna en la trasandina Región de Aysén, cerca de la frontera con la Argentina.

Interior del refugio montado en Chile.

El refugio, construido con los paneles fabricados en Chubut y montado en Chile Chico por personal de la Cooperativa de Trelew, se enmarcó en la línea del wood frame, un método de construcción en seco cuyo armazón estructural está fabricada a partir de madera, pero que plantea como innovación principal el aprovechamiento alternativo de la lana como aislante natural.

Hoy, tras consolidar su planta industrial propia, la Cooperativa redobla la apuesta: el objetivo es que esos mantos aislantes de lana de oveja deje de ser una curiosidad regional para convertirse en un punto nodal de la arquitectura sustentable argentina.


Bioconstrucción en la Patagonia: ¿Cómo funciona el aislamiento térmico con lana de oveja?

Luego de aquella charla inicial, el ingeniero Contreras afianzó su vínculo con los emprendedores y arquitectos chilenos que ya llevaban diez años de desarrollo de ese tipo de casas: la relación creció y hoy son amigos. Pero cuando todo empezó, ellos le compartieron un dato que asombró a la gente de la cooperativa chubutense: habían comprobado que en el sur de Chile las viviendas construidas con este material demandaban un 40% menos de leña que las tradicionales.

Mantos aislantes de lana de oveja en una casa que se construye en Esquel.

Un dato clave para quien sabe escuchar y evaluar que, más allá de las fronteras y nacionalismos que separan, además de problemas en común podía haber soluciones compartidas.

Ese razonamiento es la génesis del nombre: Proyecto LanArq Patagónico encierra esa visión, esa declaración de principios.El refugio construido en Chile Chico se levanta como una evidencia: no pudo haber tenido un mejor debut.


Ventajas del sistema wood frame: ahorro energético y costos de construcción

Si hoy la cooperativa chubutense recibe pedidos de mantos de lana como aislante natural desde Bariloche, San Martín de los Andes o Lago Puelo, el planes asociarse con empresas argentinas para desarrollar los prototipos de casas en el país, siempre en diálogo con municipios y provincias -con Chubut a la cabeza- y apoyados en los estudios y validaciones de organismos como el INTI, el Conicet y la Universidad Nacional del Comahue en Neuquén.


Casa de madera y lana de oveja en Coyhaique, Chile. Diseño y Obra de Remodelación: M. de los Ang. Lobo – Andrés Villouta (LANARQ).

En el mundo de la arquitectura, la estructura de costos es ineludible. Y si bien el valor inicial de este sistema puede situarse entre un 10 y un 15% por encima de los métodos sintéticos tradicionales, el retorno de inversión empieza con la primera factura de gas: el uso de lana como aislante estructural permite reducir hasta un 50% el gasto en energía (calefacción y refrigeración).

En un contexto de tarifas en ascenso, la bioconstrucción deja de ser un “lujo verde” para convertirse en una decisión financiera estratégica: lo que se invierte en la obra, se ahorra mes a mes en las facturas de servicios, como destaca el ingeniero Contreras.


Resistencia al fuego y plagas: la seguridad de usar lana como material aislante

La seguridad del sistema descansa en la química natural. Para garantizar una vida útil de décadas, la lana es tratada con sal de bórax, un mineral que la vuelve inmune a plagas como la polilla y refuerza su resistencia natural al fuego, con una resistencia certificada de 54 minutos.

Pero el dato disruptivo para el diseño contemporáneo es su impacto ambiental: la lana funciona como un “almacén de carbono”. Mientras que los aislantes industriales emiten toneladas de gases en su fabricación, cada panel de LanArq Patagónico demostró que mantiene el CO2 que las ovejas absorbieron del ecosistema, permitiendo proyectar obras con huella de carbono negativa.

Incluso, este material resuelve una preocupación histórica de los patagónicos: el aroma. El proceso de lavado industrial elimina la lanolina y restos orgánicos, dejando una fibra inodora que, además, actúa como purificador. Su estructura proteica le permite absorber y neutralizar gases nocivos del ambiente interior, mejorando notablemente la calidad del aire de la vivienda.

Como explican en la Cooperativa. a diferencia de los materiales sintéticos la lana de oveja ofrece la misma capacidad de aislamiento pero añade una ventaja única: gestiona la humedad por sí sola. Evita que se formen hongos y mantiene el aire más puro, algo que los aislantes comunes simplemente no pueden hacer.


Kits de vivienda sustentables, de Trelew a toda la Argentina

Si bien la lana ya se comercializa como aislante a granel o en mantos para obras particulares en ciudades de la región, la Cooperativa ya planifica el salto de escala. La voluntad es clara: tejer alianzas con empresas constructoras argentinas para desarrollar kits de viviendas bajo el sistema wood frame (madera y lana).

El refugio montado en Chile Chico, Región de Aysén.

Con la reciente compra de su planta industrial por un millón cuatrocientos mil dólares, la capacidad de respuesta es altal. La Patagonia tiene la madera, la lana y ahora también la visión industrial para unirlas con una cooperativa que nació tras la quiebra de la histórica Lanera Austral,que dejó a decenas de familias ante la incertidumbre.

Donde otros vieron un final, los trabajadores vieron una oportunidad de reinventar la industria textil patagónica desde la autogestión y la innovación. Ese sueño en marcha avanza: ya cruzó la frontera y se prepara para llevar su modelo de casas a toda la Argentina.


Información técnica

  • Eficiencia térmica: la lana de oveja tiene una conductividad térmica extremadamente baja, manteniendo la casa cálida en invierno y fresca en verano. iene un nivel de aislamiento térmico igualando a los mejores materiales sintéticos pero con la capacidad natural de regular la humedad y purificar el aire.
  • Amortización: el ahorro mensual del 50% en energía permite recuperar la diferencia de costo inicial en pocos años.
  • Valor de reventa: las casas con Sello Clase A (etiquetado energético) tienen una mayor valoración inmobiliaria en el mercado actual, que busca viviendas de bajo mantenimiento.
  • Mantenimiento: al ser un material que regula la humedad naturalmente, previene patologías en la madera y muros (hongos y moho), extendiendo la vida útil de la estructura.
Madera y mantos de lana en Esquel. Un proyecto de Tica Bioarquitectura.

De la quiebra a la Cooperativa

  • Un hito de resiliencia. La Cooperativa Lanera Trelew nació en 2016 como empresa recuperada tras la quiebra de la Lanera Austral. Sus empleados, para preservar las fuentes de trabajo, asumieron la autogestión.
  • El polo textil. En 2023, lograron la compra definitiva de su planta industrial por USD 1.400.000. Operan en el Polo Textil de Chubut, donde se procesa el 95% de la lana del país, siendo los únicos en la región con una sección completa de hilandería.
  • Impacto Social. Su modelo integra a pequeños productores de la meseta. Al darle valor a lo que antes era desecho, sumao así un argumento para que el poblador rural no abandone el campo.

Contacto: https://www.instagram.com/cooperativalaneratrelew/


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