“No somos doctores, pero…”

Redacción

Por Redacción

Carta abierta al señor gobernador del Neuquén: He seguido con atención el desarrollo de los acontecimientos a partir del pronunciamiento policial de la provincia de Córdoba hasta el presente y veo con tristeza que aquel viejo dicho de mis abuelos sea una realidad. Ellos decían: “todos somos iguales ante la ley pero algunos somos más iguales y otros menos iguales”. Y la realidad está a la vista. El personal policial protestó por sus magros sueldos y se les aumentó, los médicos protestaron por sus no tan magros sueldos y después de una serie de protestas se les aumentó, pero cuando el personal de enfermería pide que se les paguen los sueldos dignos, ahí se muestra la “hilacha”: se hace una denuncia a la Justicia, viene un fiscal para ver si se cumplen las guardias mínimas, etc.; y lo más grave, arbitrario y antipopular es que se amenaza a los colegas con tomar distintas represalias, cosa que no ocurrió con el personal policial, y menos aun con los médicos. Claro, el doctor no va a sancionar a otro doctor… Pero se olvida, señor gobernador, que este sistema de salud, en su momento el mejor de Sudamérica, se hizo sobre la base de aquellas enfermeras y enfermeros como son María Soldano, Cata Calvo, Arabarco, etc., los cuales no me consta que alguna vez hayan pisado los claustros de alguna escuela de enfermería, pero nos dieron cátedra a más de uno de nosotros. Y por qué no nombrar a la recordada señorita Tomio, que desde la subsecretaría de Salud hizo mucho por el normal desarrollo del naciente Plan de Salud. Y por qué no recordar a Don Felipe Sapag, que a pesar de no ser “doctor” nos trataba con una altura como nunca fuimos tratados, y si bien se discutía, todo se arreglaba con esa sonrisa cautivadora del viejo Caudillo. Y nos enseñó algo que muchos olvidan: a los gobernantes los elegimos para que gobiernen no para que nos arreglen con el eterno y conocido pretexto de “no hay más plata”. Recapacite, señor gobernador. No somos doctores, pero somos los que llevamos sobre nuestros hombros una gran parte de la responsabilidad que permite el buen funcionamiento de los hospitales de nuestra provincia, por lo tanto, permita que las y los colegas tengan sueldos dignos y no permita que este valioso Plan de Salud se desmorone; esa no creo que hubiera sido la actitud de don Felipe Sapag. Le deseo un muy feliz año, con los hospitales de la provincia trabajando como siempre y velando por la salud de nuestros hermanos. Federico Adan Blonski DNI 4.182.516 Cutral Co

Federico Adan Blonski DNI 4.182.516 Cutral Co


Carta abierta al señor gobernador del Neuquén: He seguido con atención el desarrollo de los acontecimientos a partir del pronunciamiento policial de la provincia de Córdoba hasta el presente y veo con tristeza que aquel viejo dicho de mis abuelos sea una realidad. Ellos decían: “todos somos iguales ante la ley pero algunos somos más iguales y otros menos iguales”. Y la realidad está a la vista. El personal policial protestó por sus magros sueldos y se les aumentó, los médicos protestaron por sus no tan magros sueldos y después de una serie de protestas se les aumentó, pero cuando el personal de enfermería pide que se les paguen los sueldos dignos, ahí se muestra la “hilacha”: se hace una denuncia a la Justicia, viene un fiscal para ver si se cumplen las guardias mínimas, etc.; y lo más grave, arbitrario y antipopular es que se amenaza a los colegas con tomar distintas represalias, cosa que no ocurrió con el personal policial, y menos aun con los médicos. Claro, el doctor no va a sancionar a otro doctor... Pero se olvida, señor gobernador, que este sistema de salud, en su momento el mejor de Sudamérica, se hizo sobre la base de aquellas enfermeras y enfermeros como son María Soldano, Cata Calvo, Arabarco, etc., los cuales no me consta que alguna vez hayan pisado los claustros de alguna escuela de enfermería, pero nos dieron cátedra a más de uno de nosotros. Y por qué no nombrar a la recordada señorita Tomio, que desde la subsecretaría de Salud hizo mucho por el normal desarrollo del naciente Plan de Salud. Y por qué no recordar a Don Felipe Sapag, que a pesar de no ser “doctor” nos trataba con una altura como nunca fuimos tratados, y si bien se discutía, todo se arreglaba con esa sonrisa cautivadora del viejo Caudillo. Y nos enseñó algo que muchos olvidan: a los gobernantes los elegimos para que gobiernen no para que nos arreglen con el eterno y conocido pretexto de “no hay más plata”. Recapacite, señor gobernador. No somos doctores, pero somos los que llevamos sobre nuestros hombros una gran parte de la responsabilidad que permite el buen funcionamiento de los hospitales de nuestra provincia, por lo tanto, permita que las y los colegas tengan sueldos dignos y no permita que este valioso Plan de Salud se desmorone; esa no creo que hubiera sido la actitud de don Felipe Sapag. Le deseo un muy feliz año, con los hospitales de la provincia trabajando como siempre y velando por la salud de nuestros hermanos. Federico Adan Blonski DNI 4.182.516 Cutral Co

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