80 centímetros y ojos gigantes: el hallazgo del CONICET que revela cómo vivió un dinosaurio hace millones de años
Mediante un escaneo 3D de su cráneo, paleontólogos descubrieron que este pequeño herbívoro patagónico de hace 83 millones de años desarrolló una visión sobrehumana para sobrevivir en la oscuridad.
Gasparinisaura media 80 centímetros y tenia ojos gigantes.
Un equipo de científicos del CONICET en conjunto con especialistas internacionales logró descifrar detalles inéditos sobre la anatomía, evolución e identidad del Gasparinisaura cincosaltensis, un pequeño dinosaurio herbívoro de aproximadamente 80 centímetros de largo que vivió en la Patagonia a finales del período Cretácico, hace unos 83 millones de años.
Los fósiles fueron encontrados en la Formación Anacleto, ubicada en la localidad de Cinco Saltos, Río Negro. El estudio revisó minuciosamente el cráneo más completo documentado hasta el momento para un ornitópodo no hadrosauriforme (un herbívoro bípedo primitivo, previo a los ‘pico de pato’) en el hemisferio sur.
“Mediante la reconstrucción por microtomografía computarizada médica se pudo obtener un modelo 3D de su cráneo sin dañarlo, además de analizar la deformación que sufrió durante el período en que permaneció enterrado», explicó Paul-Emile Dieudonné, paleontólogo del CONICET en el Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN) y primer autor del trabajo publicado en la revista científica Cretaceous Research.
«Con los datos obtenidos, se pudo confirmar que pertenece al linaje ‘Elasmaria’, que a su vez forma parte de la familia Dryosauridae”, agregó.

El ejemplar de Gasparinisaura cincosaltensis constituye el tercer registro craneal mejor preservado de este grupo a nivel mundial. El trabajo contribuye a llenar un vacío en la comprensión de la evolución del cráneo de los driosáuridos durante un período de casi 72 millones de años.
Esto permitió definir una nueva subfamilia de dinosaurios gondwánicos, denominada disalotosaurinos, que emparenta a esta especie argentina con otros dinosaurios hallados en el Jurásico Superior de Tanzania, como Dysalotosaurus lettowvorbecki, y en el Cretácico Medio de Australia, como Leaellynasaura amicagraphica.
Eran pequeños, pero con ojos gigantes
La descripción detallada del espécimen reveló características únicas, entre ellas, una separación entre una de las paredes internas del cerebro y el techo del cráneo. La investigadora del CONICET Ariana Paulina-Carabajal (INIBIOMA, CONICET-UNCo) remarcó que el cráneo muestra un nivel de derivación excepcional con múltiples rasgos nunca antes observados en otros ornitópodos.
Además se comprobó que el gran tamaño de las cuencas oculares no correspondía a un ejemplar juvenil o cría, sino a una característica física de los adultos. La investigadora Penélope Cruzado-Caballero (Universidad de La Laguna, España) explicó: «En ese caso, el mayor tamaño de los globos oculares habría modificado la forma de los huesos de la caja craneana antes de que terminaran de desarrollarse y osificarse, desplazándolos hacia atrás. Al mismo tiempo, los huesos que conforman el hocico se habrían elevado para generar espacio para estas grandes cuencas oculares».
Esta anatomía se alinea con investigaciones previas sobre un desarrollo del área visual del cerebro en especies afines como Leaellynasaura. Esta capacidad visual bien adaptada habría sido fundamental para que estos pequeños herbívoros prosperaran en las latitudes altas del sur, donde debían sobrellevar prolongados periodos de penumbra o noche polar.
Un equipo de científicos del CONICET en conjunto con especialistas internacionales logró descifrar detalles inéditos sobre la anatomía, evolución e identidad del Gasparinisaura cincosaltensis, un pequeño dinosaurio herbívoro de aproximadamente 80 centímetros de largo que vivió en la Patagonia a finales del período Cretácico, hace unos 83 millones de años.
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