Así estudiarán el Domuyo, el volcán que se creía dormido

Los equipos se instalarán en enero. Se trata de tres estaciones multiparámetros conformadas por un sismógrafo, un GPS y una cámara cada una. Se creía que estaba dormido pero meses atrás la NASA descubrió su actividad. Se necesita un año de análisis para determinar su evolución.



Solo por aire.  Por la falta de caminos, la única forma de llegar al volcán es en aeronave.

Solo por aire. Por la falta de caminos, la única forma de llegar al volcán es en aeronave.

Habrá que esperar hasta el año próximo para comenzar a conocer mejor al Domuyo, el volcán de Neuquén que se creía que estaba dormido, pero no era así. Si bien la instalación de las estaciones de monitoreo estaba prevista para el fin de semana pasado, los cambios de gestión a nivel nacional imposibilitaron avanzar con las gestiones y el operativo se pospuso para el mes que viene.

El jefe del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), Sebastián García, explicó que el primer atrasó se dio por la suspensión del vuelo de reconocimiento que se haría con el helicóptero de Gendarmería. Aclaró que cuanto antes se instalen los equipos es mejor para los intereses científicos, pero no hay ningún indicio de que sea necesario comenzar con el monitoreo de forma urgente.


García detalló que, a causa de los cambios en los organismos nacionales, deberán esperar hasta enero. Resaltó que en el caso del Gobierno provincial no encontraron obstáculos, pero el helicóptero con el que cuenta está en mantenimiento y recién estará disponible en enero.


Así, durante los primeros días del 2020, comenzará la odisea de instalar complejos y pesados equipos en las laderas del volcán del norte neuquino. Se ubicarán rodeando el Domuyo, para tener la mejor cobertura posible. Pero la tarea es compleja porque el volcán no tiene caminos, por eso solo se puede subir por aire. Además, las antenas deben estar a una altura suficiente como para emitir una señal que pueda ser captada y las bases deberán estar preparadas para soportar temperaturas bajo cero, deshielos y fuertes ráfagas de viento.


Un equipo de 10 personas trabajará durante 10 días para dejar en funcionamiento los equipos. Su nombre técnico es “estaciones multiparámetros”. Para el Domuyo se destinaron tres, cada una conformada por un sismógrafo, un GPS y una cámara.


Los primeros medirán los sismos, que no suelen ser percibidos en la superficie, pero que revelan procesos internos. Los movimientos pueden ser causados por la elevación del magma, describió el responsable del Observatorio Volcánico, o por los gases y fluidos del sistema hidrotermal.


Estos sismógrafos se dejan dentro de una caja subterránea que se construye cavando un pozo de un metro, que se recubre con cemento y se sella con una tapa y tierra encima. A pesar de todos estos resguardos, a veces se inundan por el agua del deshielo o por las fuertes lluvias, pero el aparato está preparado para resistir.


Colocar las antenas también es complicado. Hay que subir al volcán estructuras metálicas de unos seis metros de altura, a las que se adosan dos cajas de metal con seis baterías de 24 kilos cada una.


¿Cómo saldrán los datos del volcán? A través de internet, con un modem al estilo hogareño, aunque con una tecnología adaptada a las características geográficas a sortear. De esto se hará cargo la Oficina Provincial de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Optic). Además, el organismo enviará la información a la sede del Observatorio Volcánico para que sea analizada.


Cuando este proceso esté en marcha, los operarios se dirigirán al Lanin, probablemente en febrero o marzo. La Provincia compró equipamiento complementario que se irá instalando también en el Tromen, el Copahue y la Laguna del Maule.


Actualmente, el Domuyo es el único que no tiene estaciones de control propias. El hecho de que estaba en actividad se descubrió de manera fortuita, cuando la NASA tomaba imágenes satelitales del volcán Nevados del Chillán.


Si bien se podrá informar sobre el estado del volcán de manera diaria, habrá que recolectar datos durante un año para confirmar que “crece” 11 centímetros anuales y, de ser así, cuáles son los motivos por lo que esto ocurre. Al igual que sucede con el origen de los sismos en Vaca Muerta, el Domuyo seguirá siendo un misterio por un buen tiempo.

Dato

10
personas, durante 10 días trabajarán en la instalación de los equipos para estudiar el volcán.

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