Así se vivió la gran fiesta de la gastronomía en Traful: las comidas, bebidas y cocineros

La segunda edición de Traful Food & Wine reunió a los principales cocineros de la región en un evento de primer nivel. Tras el evento, la villa del corredor de los lagos neuquinos busca posicionarse como un destino gastronómico. Te contamos toda la intimidad de esta mega fiesta.




El último fin de semana Traful vivió una fiesta. Es que la gastronomía tiene esa gran capacidad de unir gentes alrededor de un fuego, de un plato, de una copa y de una mesa. Y que alcance así chispazos de felicidad.

La segunda edición de Traful Food & Wine, que reunió a destacados chefs de la región con actuación nacional –además de dos bodegas zonales que se hicieron presentes con sus mejores etiquetas– permitió esta experiencia vital.

Pablo Buzzo lideró la organización de los chefs invitados. A full, como siempre.

Carlos Etcheverry y Thais Guterres, organizadores del evento y propietarios del hotel Alto Traful –sede del evento–, manifestaron a “Río Negro” su ”máxima satisfacción por el nivel alcanzado en este festival gastronómico” que pudo ser disfrutado por centenares de invitados y habitantes de la villa.

Fue tal el espíritu emprendedor de los que fueron partícipes de este festival que naturalmente resurgió un sueño que hace tiempo ronda en la mente de los habitantes de esta villa: que Traful se convierta, finalmente, en un destino gastronómico de excelencia en el marco de los paradisíacos paisajes del corredor de los lagos neuquinos.

Ezequiel González atento a cómo marcha una de las parrillas.

“Traful es un lugar encantador y privilegiado de la Patagonia y eso, todo el que haya pasado por ahi lo sabe. El Hotel Alto Traful es un destino turístico en si mismo dentro de la villa, no solo por su emplazamiento y su arquitectura, sino fundamentalmente por su calidad de servicio y calidez de sus dueños Carlos y Thais. Pero lo que ocurrió este fin de semana con la segunda edición de Traful Food & Wine (la primera en su formato completo) fue realmente único”, comentó uno de los organizadores a “Río Negro”.


Empecemos por contar cómo fue la fiesta


El programa comenzó el viernes alrededor de las 19:30hs con la recepción a los huéspedes que ofrecieron las bodegas invitadas – Familia Schroeder y Humberto Canale- a través de sus sommeliers convidando sus espumantes y vinos más frescos.
Carlos Etcheverry y Thais Guterres dieron palabras de bienvenida a los presentes.

Carlos Etcheverry y Tahis Guterres brindan ante los invitados del festival.

Los chefs invitados empezaban a brillar ya en ese instante, después de haber trabajado mucho tiempo para estos momentos. El m ismísimo Pablo Buzzo lideraba el grupo donde se destacaban también Martín García Rebecchi, chef ejecutivo de Alto Traful; Ezequiel Gonzalez, chef de Saurus; Esteban Schniepp, chef de Torino Bar Bistró San Martín de los Andes y Victoria Saadi, maestra pastelera de Alto Traful.

El soporte de servicio y asistencia de cocina estuvo a cargo de alumnos de la Escuela de Gastronomía de Bariloche, todo un batallón que hizo posible que todo fuese impecable y justo a tiempo, además.

La variedad de sándwichs no tuvo límites. Para todos los gustos.



Con panes especialmente elaborados en la cocina del hotel, el menú se presentó en modo cocktail a través de una multitud de tapas, con receta y elaboración de los chefs invitados, que recorrió las mas exquisitas combinaciones de productos con mucha identidad neuquina y combinaciones creativs d ingredientes.



Destacados: arrollado de cordero, humus de remolachas, oliva neuquino y frutos secos, trucha arco Iris curada, criolla de manzanas, zuchinis y queso neutro, empanadas de cordero, ojo de bife braseado en Pinot neuequino, chimi de nuez y alioli o las de mollejas de cordero, gírgolas y puré de peras.

Verduras de la zona, en plena cocción.



Algunos de los mejores vinos de la Bodega Canale como el Marcus Gran Reserva Cabernet Franc o el Old Vineyard Pinot, el fresco Blush y el Espumante y algunas de las más destacadas etiquetas de la Bodega Familia Schroeder como el Saurus Malbec Barrel Fermented, el Saurus Select Pinot Noir o el espumante H.Schroeder acompañaron el encuentro. Copa en mano, a todo el mundo presente se lo veía feliz.

A las 9 de la mañana hicieron fuegos... De ahí en más, toda la ceremonia del asado.



El sábado la Naturaleza se portó de diez. Parecía un día de pleno verano. Mucho calor. Serenidad total en la villa. El lago Traful enfrente de Alto Traful hinoptizaba a todos. Los fuegos arrancaron temprano y en una de las grandes terrazas del hotel se transformó en un paseo de artesanos y produtores, livings rústicos de troncos y tablas de canto vivo. Las estrellas fueron los asadores y parrillas. Los chefs invitados mostraron y sirvieron de propia mano a los más de 200 asistentes cortes como Ojos de Bife vacuno de Neuquén, corderos y lomos de ciervo en sándwiches con frutas y verduras también asadas a la vista de todos. Los chori, bien gourmet. Las salsas, increíbles.

Todos los detalles otorgaban glamour al encuentro. Informal y sofisticado al mismo tiempo.



Los vinos de Canale y Schroeder, firmes ahí, más los de la Bodega López con su etiqueta Traful y los clásicos Montchenot 10 años y Chateu Vieux. Quienes querían cerveza artesanal tenían el puesto de OWE, concurrido todo el tiempo.

Esto empezó cerca del mediodía y a las 18 todavía la gente seguía comiendo de modo distendido en el lugar. Abandonar el convite era un pecado. El sol a pleno. La música de fondo dejaba charlar con tranquilidad y hacer brindis todo el tiempo.

Los sommeliers de Humberto Canale y Schroeder, también protagonistas del evento.

A la noche y en el lobby y living del hotel Alto Traful, el sommelier de Familia Schroeder, Nicolás Noceti, ofreció una degustación dirigida de las mejores 4 etqiuetas de la Bodega.

De inmediato, Federico Dominguez Fontán, actual socio y Chef de Berlina Bariloche y ex chef ejecutivo del Llao LLao, prensentó a todos sus pizzas. Explicó su método para preparar la masa con fermentado en frio por 24 hs, para luego tomar un bollo aireado y esponjos y estirarlo en vivo con los malabares típicos de los pizzeros para deleite de todos los presentes. Aplausos como locos para “el rey de la pizza”, merecidos por cierto. ¿Por qué decimos esto? Porque ni bien terminó su demostración miró hacia la cocina y con ese solo movimiento, mozas irrumpieron con sus bandejas ofreciendo pizzas terminadas, desde las tradicionales a las más creativas con los toppings más diversos. Locura total si a esto se le sumaban las copas de vino espumante que la mayoría elegía tomar.

Otra de las bodegas invitadas, López.

Un pianista amigo de la casa, un morocho elegante y altísimo con mucho carisma, combinó excelentes piezas con anécdotas y buen humor. Jazz, tangos más algunas canciones italianas fueron parte del repertorio. Como en el living de casa: así se vivió la noche.

El domingo y a modo de broche de oro el programa inció con un desayuno tardío que comenzó a las 9:30 para extenderse con un brunch. Las exquisiteces de Victoria Saadi fueron protagonistas totales de la despedida. Aclaremos: todo el tiempo, al finalizar las comidas, su pastelería coronaba el encuentro. Pero el domingo sus creaciones ocuparon el principal lugar del Traful Food & Wine 2019. Obvio: nadie quería irse, nadie quería volver a la rutina cotidiana.

Lo que quedó del festival

“Traful tiene que estar en la mente de todo aquel turista que visite nuestra cordillera. Tenemos una naturaleza increíble; ofrecemos servicios que van desde 4 estrellas como nuestro hotel a otros más sencillos y muy cómodos, y somos capaces, además, de crear una gastronomía con identidad neuquina”, expresó Thais Guterres, el alma máter de este festival.

González, Schniepp, Buzzo y Martín García Rebecchi, anfitrión de la casa (de izq. a der)

Asiente ante este entusiasmo Buzzo, quien lideró la movida. “Traful tiene todo para esta aspiración que cada día toma más fuerza”, sostuvo. Por su parte, Martín García Rebecchi, chef de Alto Traful, afirmó que esta villa cuenta con todo el saber y los recursos para posicionarse como un centro turístico de excelencia, donde la gastronomía juegue un rol más que importante. “De todos modos, la acción de los privados sola no alcanza para llegar a esta meta. El Estado provincial debe ser parte de la alianza que necesitamos para que este sueño sea realidad. Sin perder tiempo. Esta segunda edición del festival confirma que somos capaces de ser protagonistas de este cambio que se propone”, coincidieron en opinar otros referentes presentes. Omar Torres, recién elegido por el 66% de los votos como próximo presidente de la Comisión de Fomento, comparte en un ciento por ciento esta inquietud.

“El auspicio del Banco Provincia de Neuquén es un gran aval para nosotros”, resaltó Carlos Etcheverry.

Días espléndidos cobijaron todo el desarrollo de Traful Food & Wine 2019.

“Terminó todo y ya empezamos a planificar la tercera edición que, por supuesto, tiene que ser superadora a ésta que felizmente nos deja contentos a todos. Un adelanto: en el 2020 agregaremos arte a la gastronomía y el vino. Aquí viven y crean joyeros, artesanos, ebanistas y artistas de nivel internacional. El año que viene ellos y muchos más sumarán su protagonismo”, comentó Thais Guterres.

Concentradísima, Victoria Saadi, la maestra pastelera de Alto Traful.

“La gastronomía patagónica está viviendo un momento de ebullición creativa nunca antes visto. Por ello, este festival ofrece cientos de caminos para que Traful evolucione como punto de gran interés turístico. Crear una alianza más comprometida con el Estado provincial ya está en el tapete: queda pendiente ahora que nuestros dirigentes tomen la invitación”, concluyeron en afirmar los anfitriones.


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