ATE se reúne con Giorgi por el futuro de la PIAP

Pedirá a la secretaria de Energía la continuidad del emprendimiento. Sobisch viaja a Canadá como parte de la ofensiva para evitar el cierre.

Por Redacción

NEUQUEN (AN).- ATE se reunirá hoy con la secretaria de Energía de la Nación, Débora Giorgi, para reclamarle la continuidad de las obras de la central nuclear Atucha II y su estrecha relación con el futuro de la Planta Industrial de Agua Pesada.

El futuro de la PIAP depende de la decisión política del gobierno nacional de continuar con el plan nuclear que demandaría para los próximos dos años unas 200 toneladas de agua pesada.

Si bien no pudo ser confirmado, hoy también se reunirá con la funcionaria nacional, Héctor Apesteguía, gerente de la Empresa Neuquina de Servicios Industriales (ENSI), firma que tiene a su cargo la operación de la planta.

La tercera embestida para lograr mantenerla en actividad será protagonizada por el gobernador Jorge Sobisch dentro de un mes, cuando aterrice en Canadá con una agenda que incluye la oferta de agua pesada a la AECL, cliente de la planta de Arroyito y posible compradora a futuro de ese insumo. Sobisch estará entre el 10 y el 12 de noviembre en Estados Unidos -Dallas- y Canadá -Calgary y Ottawa-, según trascendió ayer, y también hará gestiones para vincular la PIAP con el reflotado proyecto fertilizantes.

La propuesta que llevarán ATE y Apesteguía a Buenos Aires es la misma que presentó el diputado nacional Pedro Salvatori para que el Poder Ejecutivo asigne 33 millones de pesos del presupuesto nacional a la Comisión Nacional de Energía Atómica para que la planta produzca el agua pesada necesaria para Atucha II en los próximos dos años.

La PIAP terminó en agosto de producir 55 toneladas de agua pesada que debe devolver a Canadá. Con esta producción la planta dejó de operar y tanto sus responsables como los trabajadores iniciaron una campaña de esclarecimiento de la situación y de búsqueda de soluciones para su continuidad.

Esta semana, según una información oficial, se embarcarán por un puerto patagónico las 55 toneladas de agua pesada con destino a Montreal, Canadá.

Según un comunicado de ATE hoy a las 10 en Buenos Aires la secretaria de Energía de la Nación, Débora Giorgi, recibirá al secretario general adjunto de ATE Nacional, Teodoro Peralta, y al titular del gremio local, Julio Fuentes. Ayer en tanto Peralta y Fuentes se entrevistaron con el secretario para la Tecnología, la Ciencia y la Innovación Productiva, Dante Caputo, quien manifestó «su acuerdo con el planteo presentado por los dirigentes gremiales que defienden la continuidad y el crecimiento del sistema nuclear argentino».

La seguridad de los sueldos de los casi 400 operarios de la ENSI y el mantenimiento mínimo de la PIAP están garantizados hasta fin de año debido a un acuerdo con la provincia y con la Comisión Nacional de Energía Atómica para que ambas realicen una aporte extraordinario de 500 mil pesos.

También por la devolución de una deuda que Neuquén tenía con la ENSI de alrededor de 1,8 millones de pesos. Para que pueda seguir operando y principalmente para poder producir agua pesada precisa que el gobierno nacional destine 33 millones de pesos. Ese es el objetivo que persiguen trabajadores y directivos de la planta.

El argumento central es que si en algún momento la Argentina decide continuar con la central Atucha II precisará de agua pesada y sin el existencia de la PIAP deberá comprarla en el mercado internacional a un precio sensiblemente mayor.

Pero además se pone en el haber que, por ejemplo, con la devolución a Canadá del agua pesada producida por la PIAP el Estado Nacional ahorró 50 millones de dólares y que en forma paralela se realizaron operaciones comerciales con Corea por 21 millones de pesos.

Al mismo tiempo, la planta en funcionamiento inyecta en la economía regional 25 millones de pesos anuales en una provincia con un alto índice de desocupación.


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