Bachelet logra su primer triunfo con una reforma tributaria clave
Permitiría a Chile tener u$s 8.300 millones para educación y gasto social
SANTIAGO (AFP/AP).- La entrada en vigencia de una Reforma tributaria en Chile, se constituyó ayer en el primer triunfo político del segundo mandato de la presidenta Michelle Bachelet, matizado por modificaciones al proyecto original ante un menor crecimiento de la economía chilena. La reforma tributaria es el pilar fundamental del ambicioso programa de gobierno de Bachelet, y su promulgación le permite cumplir una de sus principales promesas de campaña a seis meses de asumir. “Me comprometí que el acento de este gobierno estaría en disminuir las injustas brechas que separan a nuestros compatriotas y que dificultan nuestro crecimiento, nuestra competitividad y nuestra inserción en el mundo. Esta reforma tributaria se inscriben este esfuerzo”, afirmó Bachelet al firmar la ley . La norma, la mayor transformación del sistema tributario chileno en los últimos 30 años, permitirá al Estado recaudar 8.300 millones de dólares anuales adicionales. La mitad de lo recaudado será para financiar la reforma estructural de la educación en todos los niveles para tender a una enseñanza de calidad y gratuita y otros u$s 4.000 millones se utilizarán para construir 20 hospitales y centros de salud. “Este es un triunfo político de Bachelet que le permite tener la experiencia para negociar su próxima reforma, y mantener un grado de credibilidad respecto a lo ofertado en su programa de gobierno”, dijo Guillermo Holzmann, analista político de la Universidad de Chile. Sin embargo, la desaceleración que padece la economía chilena, de 3,5% a 2,25% para el 2014, en un país habituado a crecer por sobre el 4%, empujó a Bachelet a negociar algunas modificaciones con la oposición en el debate en el Congreso. Tras una extensa discusión, fue aprobada hace dos semanas con un amplio apoyo, lo que además tranquilizó al empresariado nacional que veía con temor el proyecto inicial que proponía un sistema único y progresivo de recaudación, y que, según expertos, adolecía de falta de incentivos a la inversión. La reforma promulgada establece un incremento gradual de los impuestos a las grandes empresas, de un 20% a un 27%, con lo cual, el gobierno pretende generar una estructura más equitativa. Cerca de 95% de las pequeñas y medianas empresas no se verán afectadas por los nuevos impuestos, según el gobierno. También subirán los impuestos a los vinos, cervezas, destilados y bebidas azucaradas. Se elevará ocho veces el impuesto específico a los cigarrillos, que pasará de 18 centavos de dólar a 1,45 dólar. También incluye medidas para disminuir la evasión, como la eliminación del Fondo de Utilidades Tributarias (FUT) instrumento que permite a las empresas posponer el pago de impuestos sobre sus beneficios indefinidamente si estos son reinvertidos. “Fruto del diálogo y el acuerdo se ha logrado una reforma tributaria que avanza de forma importante respecto al proyecto original”, dijo Andrés Santa Cruz, presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC). El gobierno anunció antes un plan para reforzar la inversión pública y privada con la inyección de 500 millones de dólares en el último cuatrimestre, que también saldrá de la reforma tributaria.