Bariloche acumula crímenes en los barrios

En el 2013 se cometieron 14 homicidios. La mayoría de los hechos ocurrió fuera del centro.

Redacción

Por Redacción

BARILOCHE (AB).- El mejor recuerdo que Jorge conserva de su hermano Eduardo Quilaleo pertenece a su infancia. Cuando eran niños y trepaban a los árboles o salían a buscar leña e iban a bañarse en el arroyo Ñireco. También fueron años difíciles. “Acarreábamos leña y agua a los vecinos para que nos den algo para comer”, recordó. A diferencia de sus hermanos, a Eduardo desde chico le gustó ir a la iglesia evangélica con su abuela, que los crió como pudo. Nunca dejó de asistir. Y hasta se ofreció como cuidador del templo. Allí, Eduardo fue asesinado la noche del 12 de junio del año pasado cuando tres jóvenes entraron a robar. El crimen de Eduardo dejó una herida para siempre en la familia de Jorge y la de sus hermanos. Es uno de los catorce homicidios que ocurrieron el año pasado en esta ciudad, según informaron fuentes del Ministerio Público Fiscal. Los datos fueron contrastados con notas publicadas por “Río Negro”. Y de los 14 homicidios, 11 sucedieron en barrios de Bariloche. La tasa de homicidios es de 10 muertos cada 100.000 habitantes en esta ciudad. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito reveló que, según el informe “Estudio global sobre el homicidio 2013”, Argentina tenía ese año una tasa de 5,5 homicidios cada 100.000 habitantes. Mientras que la Asociación para Políticas Públicas analizó los datos sanitarios de mortalidad y estableció que en el 2013 la tasa de homicidios fue de 8,8 cada 100.000 habitantes. La lista local crece si sumamos los 16 crímenes del 2014, de los cuales 15 ocurrieron en barrios. Son 30 homicidios entre el 2014 y 2015 que dejaron decenas de familias destrozadas. “Mi hermano nunca hizo nada malo. Capaz que discutías con él y prefería irse antes de seguir discutiendo”, recordó Jorge Quilaleo a “Río Negro”. Eduardo no tuvo hijos. Su vida estaba dedicada a la iglesia, explicó Jorge. Por eso, el crimen causó profundo dolor en el barrio Lera y en la congregación religiosa. “No tengo temor, pero a veces siento bronca, impotencia de no haber estado en el lugar cuando atacaron a mi hermano”, sostuvo. “Mi hermano era muy solidario y ojalá que todos lo recuerden así, como lo recordamos nosotros”, afirmó Jorge. La causa por el homicidio de Quilaleo está cerca del juicio. Hay tres jóvenes procesados con prisión preventiva por el hecho. Están detenidos desde junio pasado en el Penal 3 de esta ciudad. De los 14 homicidios que ocurrieron el año pasado, un caso llegó a juicio y hubo un condenado. Se trata del crimen de Héctor Fabián Nahuelhual, que murió tras recibir una puñalada en el corazón la madrugada del 1 de enero del 2015. La víctima salió en defensa de un vecino que estaba siendo atacado y lo mataron. En octubre pasado, la Cámara Criminal Primera condenó a 11 años de prisión a Jorge Alejandro Muñoz como autor del homicidio. Muñoz había llegado a Bariloche procedente de Carmen de Patagones para visitar a su familia, que no veía hace cuatro años. Hubo una reunión para celebrar la llegada del Año Nuevo en la casa de un hermano de Muñoz, en el barrio Unión y todo terminó de la peor manera. En cambio, el crimen de Gregorio Vargas aún está impune. Y la investigación está paralizada desde finales del año pasado. Vargas fue asesinado de un tiro en la cabeza la mañana del 22 de agosto pasado. La víctima había acompañado a su hijo y sus amigos a comprar cerveza en un domicilio del barrio 10 de Diciembre que vende de manera clandestina. Tenía 44 años. La investigación apuntó a Rodrigo Balmaceda, pero a principios de septiembre el juez Juan Martín Arroyo dictó la falta de mérito para el imputado y ordenó su inmediata libertad. Tampoco avanzó la investigación para esclarecer el homicidio de Mauro Zeltzer (3 de junio pasado) en el barrio 10 de Diciembre. La investigación señaló a Alexa Haneck, expareja del joven, como sospechosa. Estuvo detenida varios días hasta que a finales de julio último el juez Marcos Burgos dictó la falta de mérito y su liberación. El crimen de Miguel Garnica sorprendió por el ensañamiento. Al joven lo invitaron el 29 de enero del año pasado a un asado en Michay 645 del barrio Eva Perón de esta ciudad, donde vivía la familia Chávez Aguilar. Sus familiares denunciaron su desaparición. Lo hallaron en una letrina, que había sido tapada con cemento. El cuerpo del joven de 23 años estaba en bolsas de nailon. Lo golpearon con una pala en la cabeza y el cuerpo tenía tres tiros. Hay cuatro imputados por el crimen que serán juzgados. También será juzgado este año Héctor Cortés, imputado por el homicidio de su vecina María de la Cruz, que fue asesinada el 7 de octubre del 2015, en su domicilio del barrio Jardín Botánico. Es la única mujer del listado del año pasado.

Justicia Lenta


BARILOCHE (AB).- El mejor recuerdo que Jorge conserva de su hermano Eduardo Quilaleo pertenece a su infancia. Cuando eran niños y trepaban a los árboles o salían a buscar leña e iban a bañarse en el arroyo Ñireco. También fueron años difíciles. “Acarreábamos leña y agua a los vecinos para que nos den algo para comer”, recordó. A diferencia de sus hermanos, a Eduardo desde chico le gustó ir a la iglesia evangélica con su abuela, que los crió como pudo. Nunca dejó de asistir. Y hasta se ofreció como cuidador del templo. Allí, Eduardo fue asesinado la noche del 12 de junio del año pasado cuando tres jóvenes entraron a robar. El crimen de Eduardo dejó una herida para siempre en la familia de Jorge y la de sus hermanos. Es uno de los catorce homicidios que ocurrieron el año pasado en esta ciudad, según informaron fuentes del Ministerio Público Fiscal. Los datos fueron contrastados con notas publicadas por “Río Negro”. Y de los 14 homicidios, 11 sucedieron en barrios de Bariloche. La tasa de homicidios es de 10 muertos cada 100.000 habitantes en esta ciudad. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito reveló que, según el informe “Estudio global sobre el homicidio 2013”, Argentina tenía ese año una tasa de 5,5 homicidios cada 100.000 habitantes. Mientras que la Asociación para Políticas Públicas analizó los datos sanitarios de mortalidad y estableció que en el 2013 la tasa de homicidios fue de 8,8 cada 100.000 habitantes. La lista local crece si sumamos los 16 crímenes del 2014, de los cuales 15 ocurrieron en barrios. Son 30 homicidios entre el 2014 y 2015 que dejaron decenas de familias destrozadas. “Mi hermano nunca hizo nada malo. Capaz que discutías con él y prefería irse antes de seguir discutiendo”, recordó Jorge Quilaleo a “Río Negro”. Eduardo no tuvo hijos. Su vida estaba dedicada a la iglesia, explicó Jorge. Por eso, el crimen causó profundo dolor en el barrio Lera y en la congregación religiosa. “No tengo temor, pero a veces siento bronca, impotencia de no haber estado en el lugar cuando atacaron a mi hermano”, sostuvo. “Mi hermano era muy solidario y ojalá que todos lo recuerden así, como lo recordamos nosotros”, afirmó Jorge. La causa por el homicidio de Quilaleo está cerca del juicio. Hay tres jóvenes procesados con prisión preventiva por el hecho. Están detenidos desde junio pasado en el Penal 3 de esta ciudad. De los 14 homicidios que ocurrieron el año pasado, un caso llegó a juicio y hubo un condenado. Se trata del crimen de Héctor Fabián Nahuelhual, que murió tras recibir una puñalada en el corazón la madrugada del 1 de enero del 2015. La víctima salió en defensa de un vecino que estaba siendo atacado y lo mataron. En octubre pasado, la Cámara Criminal Primera condenó a 11 años de prisión a Jorge Alejandro Muñoz como autor del homicidio. Muñoz había llegado a Bariloche procedente de Carmen de Patagones para visitar a su familia, que no veía hace cuatro años. Hubo una reunión para celebrar la llegada del Año Nuevo en la casa de un hermano de Muñoz, en el barrio Unión y todo terminó de la peor manera. En cambio, el crimen de Gregorio Vargas aún está impune. Y la investigación está paralizada desde finales del año pasado. Vargas fue asesinado de un tiro en la cabeza la mañana del 22 de agosto pasado. La víctima había acompañado a su hijo y sus amigos a comprar cerveza en un domicilio del barrio 10 de Diciembre que vende de manera clandestina. Tenía 44 años. La investigación apuntó a Rodrigo Balmaceda, pero a principios de septiembre el juez Juan Martín Arroyo dictó la falta de mérito para el imputado y ordenó su inmediata libertad. Tampoco avanzó la investigación para esclarecer el homicidio de Mauro Zeltzer (3 de junio pasado) en el barrio 10 de Diciembre. La investigación señaló a Alexa Haneck, expareja del joven, como sospechosa. Estuvo detenida varios días hasta que a finales de julio último el juez Marcos Burgos dictó la falta de mérito y su liberación. El crimen de Miguel Garnica sorprendió por el ensañamiento. Al joven lo invitaron el 29 de enero del año pasado a un asado en Michay 645 del barrio Eva Perón de esta ciudad, donde vivía la familia Chávez Aguilar. Sus familiares denunciaron su desaparición. Lo hallaron en una letrina, que había sido tapada con cemento. El cuerpo del joven de 23 años estaba en bolsas de nailon. Lo golpearon con una pala en la cabeza y el cuerpo tenía tres tiros. Hay cuatro imputados por el crimen que serán juzgados. También será juzgado este año Héctor Cortés, imputado por el homicidio de su vecina María de la Cruz, que fue asesinada el 7 de octubre del 2015, en su domicilio del barrio Jardín Botánico. Es la única mujer del listado del año pasado.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora