“Bariloche, nos vemos en marzo…”

Redacción

Por Redacción

Eso dicen las maestras y profesores cuando se reprueba en diciembre, y se reprueba en diciembre ya que todo el año el alumno se la pasó haciendo cualquier cosa menos estudiar. Si queremos emparentar esto a la política, podemos decir que los compañeritos que habían presentado a un niño como el mejor del curso son los mismos que lo sacaron afuera del aula. Y mientras el niño berrea y dice que va a entrar de nuevo al aula y mira a través de la ventana, sus excompañeritos hablan entre sí para buscar a otro alumno al cual elegir como el mejor del colegio. Pero tienen que convencer a los maestros de que esta vez erigirán bien, y los maestros (el pueblo) no les tienen mucha confianza a estos chicos que antes decían una cosa y ahora dicen todo lo contrario. Hoy, en vacaciones, todo está disimulado por las cálidas temperaturas y la cantidad de turistas que visitan Bariloche, y es indudable que estamos teniendo algo de viento de cola como para sortear un par de días más antes de que marzo se nos venga encima. Es que el efecto temperatura-turistas está ayudando a la clase política a reacomodarse luego de los últimos y tristes acontecimientos y, si bien es cierto que somos una ciudad única por sus bellezas naturales y entorno, también debemos ser únicos en cuanto a la cantidad de intendentes que se fueron, o los fueron antes de culminar su mandato. Marzo está muy cerca y en esta comparación con el colegio es el pueblo quien oficia de profesor y tomará examen a todos los que tengan que ver con la conducción de nuestra ciudad. Ya no habrá más turistas que ayuden a distraer la atención, y las necesidades de nuestra gente en los barrios provienen de ayer, de hoy y de mañana también… Está claro que no sólo se trata de estar alineado a los gobiernos provinciales y nacionales y de querer seguir sosteniendo la miseria con planes sociales, cuya noble finalidad ya hace rato está vencida, sino que hay que tener una planificación estratégica de ciudad y llevarla a cabo. La concepción de una estrategia que involucre una mejor distribución del ingreso, proyectos realizables y sostenibles de reinserción laboral, planes de contingencia, planes de inversión y la inmediata puesta de marcha de los mismos con el apoyo del Estado, puede ser la diferencia entre el espejismo que hoy nos envuelve al ver tanta gente por la ciudad y el contraste de marzo, ya que quienes tengan que enviar a sus chicos al colegio se darán cuenta de que no les alcanza ni para comprar el guardapolvo… Lamentablemente para la mayoría de nuestra población la realidad no va a cambiar de un día para el otro y menos aun si no se toman medidas de fondo. Quienes las tomen deben ser confiables para la sociedad más cruelmente afectada, la cual deberá “creer que esta vez va en serio”. Y quien se lo diga debe tener la suficiente ascendencia entre ellos, debe ser alguien que haya gastado mucha suela de zapato en el barro, debe ser alguien que alguna vez haya hecho algo por ellos, de otra manera las protestas y el descontento pueden traernos otro disgusto, y no creo que ningún bien nacido quiera que esto suceda. Por eso digo: nos vemos en marzo… y, realmente espero, con un panorama más claro para todos. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche


Eso dicen las maestras y profesores cuando se reprueba en diciembre, y se reprueba en diciembre ya que todo el año el alumno se la pasó haciendo cualquier cosa menos estudiar. Si queremos emparentar esto a la política, podemos decir que los compañeritos que habían presentado a un niño como el mejor del curso son los mismos que lo sacaron afuera del aula. Y mientras el niño berrea y dice que va a entrar de nuevo al aula y mira a través de la ventana, sus excompañeritos hablan entre sí para buscar a otro alumno al cual elegir como el mejor del colegio. Pero tienen que convencer a los maestros de que esta vez erigirán bien, y los maestros (el pueblo) no les tienen mucha confianza a estos chicos que antes decían una cosa y ahora dicen todo lo contrario. Hoy, en vacaciones, todo está disimulado por las cálidas temperaturas y la cantidad de turistas que visitan Bariloche, y es indudable que estamos teniendo algo de viento de cola como para sortear un par de días más antes de que marzo se nos venga encima. Es que el efecto temperatura-turistas está ayudando a la clase política a reacomodarse luego de los últimos y tristes acontecimientos y, si bien es cierto que somos una ciudad única por sus bellezas naturales y entorno, también debemos ser únicos en cuanto a la cantidad de intendentes que se fueron, o los fueron antes de culminar su mandato. Marzo está muy cerca y en esta comparación con el colegio es el pueblo quien oficia de profesor y tomará examen a todos los que tengan que ver con la conducción de nuestra ciudad. Ya no habrá más turistas que ayuden a distraer la atención, y las necesidades de nuestra gente en los barrios provienen de ayer, de hoy y de mañana también… Está claro que no sólo se trata de estar alineado a los gobiernos provinciales y nacionales y de querer seguir sosteniendo la miseria con planes sociales, cuya noble finalidad ya hace rato está vencida, sino que hay que tener una planificación estratégica de ciudad y llevarla a cabo. La concepción de una estrategia que involucre una mejor distribución del ingreso, proyectos realizables y sostenibles de reinserción laboral, planes de contingencia, planes de inversión y la inmediata puesta de marcha de los mismos con el apoyo del Estado, puede ser la diferencia entre el espejismo que hoy nos envuelve al ver tanta gente por la ciudad y el contraste de marzo, ya que quienes tengan que enviar a sus chicos al colegio se darán cuenta de que no les alcanza ni para comprar el guardapolvo… Lamentablemente para la mayoría de nuestra población la realidad no va a cambiar de un día para el otro y menos aun si no se toman medidas de fondo. Quienes las tomen deben ser confiables para la sociedad más cruelmente afectada, la cual deberá “creer que esta vez va en serio”. Y quien se lo diga debe tener la suficiente ascendencia entre ellos, debe ser alguien que haya gastado mucha suela de zapato en el barro, debe ser alguien que alguna vez haya hecho algo por ellos, de otra manera las protestas y el descontento pueden traernos otro disgusto, y no creo que ningún bien nacido quiera que esto suceda. Por eso digo: nos vemos en marzo… y, realmente espero, con un panorama más claro para todos. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

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