“Bariloche, zona franca”
Leyendo la decisión del Concejo Deliberante de Bariloche sobre la expropiación de tierras para llevar a cabo el polo tecnológico y haciendo un poco de memoria pude rescatar el proyecto Puyehue, que entre otras cosas hablaba del polo tecnológico allá por el 2011. El proyecto tomaba la idea de una zona franca y exponía sus ventajas no sólo para nuestra ciudad sino para toda la zona. Ushuaia es un ejemplo de que se pueden compatibilizar las zonas francas con el turismo y la naturaleza; éstas bajan los valores de mercaderías, vehículos e insumos y ello hace que el salario se revalorice. El solo hecho de imaginar los miles de puestos de trabajo (de todo tipo) que una zona de este tipo puede representar hace que debamos darnos un debate muy serio acerca de un tema que más tarde o más temprano tocará a la puerta. La razón es muy simple: el cordón bioceánico se va a llevar a cabo por aquí o por Neuquén, eso es una realidad y debemos entenderlo. Necesitamos industrias no polutivas y una zona franca puede ayudarnos a llevarlas a cabo. Debemos darles a nuestros jóvenes un futuro cierto, si es que queremos que ese sentido de pertenencia del cual hablamos se convierta en realidad. La inestabilidad generada por las buenas, regulares o malas temporadas de turismo; la no discusión a fondo acerca de la distribución de la gran renta que genera el sector y su bajo impacto en la población trabajadora forman parte de otro debate que alguna vez y seriamente deberíamos abordar. Hasta el día de hoy las políticas públicas han fracasado, inundando la sociedad de planes sociales inventados por el menemismo cuando comenzó a privatizar hasta el jarrón de la abuela Flora (pariente de la Gata) y dejó a cientos de miles de argentinos en la calle. Los planes sociales siguieron su curso aun durante la última década y, si bien se podría pensar que son bienvenidos para hacerse cargo de una coyuntura social extrema, cuando se vuelven endémicos terminan por deslegitimar su propio origen y convertir a quienes los reciben en sujetos cuya independencia cada vez se está más lejos de lograr; es más: los transforma en sujetos dependientes y cuasi obedientes hacia quien les da ese plan social, sin muchas chances a la hora de elegir, ya que su único sustento es casualmente el plan social que los mantiene pobres “ pero seguros”. El trabajo genuino y sus-ten-ta-ble y una educación y una Salud que contengan a todos los sectores, en especial a los marginados, podrían lograr que terminen de serlo y el proyecto Puyehue apuntaba a la solución de la mayoría de estos temas e invitaba al debate y aporte de todos los sectores. La propuesta aludía a la frase “pobreza 0”, expresión que ahora comienzan a recitar en discursos municipales. El proyecto Puyehue era y sigue siendo una iniciativa ciudadana como tantas que, por no tener dueño (políticamente hablando), anda a tontas y a locas buscando que le lleven el apunte. Ahora al menos le copiaron la frase “pobreza 0”… no es mucho, pero por algún lado hay que comenzar. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche
Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche