Berni, uno de los protagonistas de la muestra del MALBA en el MNBA Neuquén

La columna de Oscar Smoljan, director del Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén.

Por Redacción

Apuntes de la cultura

Si tuviéramos que elegir a uno de los protagonistas de la muestra del patrimonio del MALBA “Relatos Latinoamericanos”, que el viernes pasado inauguró en el MNBA Neuquén, ése podría ser Antonio Berni. Tres de sus obras emblemáticas forman parte de esta excepcional colección que tenemos el gusto de admirar mientras dure su estancia en nuestra ciudad.

Pero no es sólo esta muestra la que pone en el centro del escenario a un artista absolutamente fundamental del arte latinoamericano, en otras latitudes Berni vuelve a vivir a través de su obras únicas en un tiempo que lo reivindica entre los grandes.

En la muestra del MALBA figuran tres obras de la historia del pintor rosarino. La primera, “La siesta y su sueño”, del año 1932, cuando exploraba el surrealismo que luego dejó para seguir otros caminos. Por esos años, Berni afirmaría “el surrealismo es toda una visión nueva del arte y del mundo, la corriente que representa a toda una juventud, su estado anímico, su situación interna después de terminada la primera guerra mundial”.

Le siguen dos grabados. Un gofrado, técnica gráfica que Berni desarrollara, titulado “Ramona y el viejo”, del año 1962. Ese fue el año en que el rosarino ganó el premio oficial de grabado y dibujo en la XXXI Bienal de Venecia. Y una xilografía de 1963 sobre papel, sin título, de su célebre serie Juanito Laguna, personaje inspirado en los niños de las villas miseria de Buenos Aires en los 60, que hiciera famoso a su autor, y sirviera de testimonio crudo de la pobreza que castigaba a los inmigrantes suburbanos.

A estas obras podemos sumar “La orquesta típica”, el cuadro de grandes proporciones que forma parte de la colección permanente del MNBA Neuquén, la cual completaría cuatro obras de cuatro instancias fundamentales en la prolífica y variada vida artística de Berni.

Pero no sólo en Neuquén se “respira” Berni. En el MNBA porteño se abre una sala del primer piso especialmente dedicada al pintor, entre cuyas obras hay tres de reciente adquisición, dos de ellas donadas por su hija, y se habla de un mural que pasaría a formar parte del patrimonio de un importante museo privado de nuestro país.

No es casual que la figura de este gran artista hoy se encuentre más vigente que nunca, desde su estética a su ética, desde su temática comprometida con lo social a la constante capacidad de experimentación que lo acompañó en vida, Berni sigue siendo uno de los grandes maestros que ha dejado y dejará su impronta por generaciones.

Afortunadamente, por estos días, podemos vivir esta experiencia con sólo acercarnos al museo.

Oscar Smoljan

Director

Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén


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