Bou estás en la pelea
Racing le ganó a Gimnasia y está expectante. Si se queda con los tres puntos ante el Tomba, ojo.
Racing está en carrera por el bicampeonato y anoche lo confirmó. Venció a Gimnasia por 2-0, por momentos se lució y llega el clásico con Independiente de la mejor manera. Con los tres puntos de anoche y el partido pendiente ante Godoy Cruz (lo gana 1-0 y faltan 65 minutos), el equipo está en una situación muy expectante. De movida, la Academia salió a “comerse crudo” al Lobo. Se apoderó de la pelota y la manejó con criterio en el medio, pero falló en la definición. Inquietó con un disparo de Milito y otro del zapalino Acuña, pero con el correr de los minutos, perdió precisión y dejó crecer a su rival. Entre los 20 y los 30, el partido se desinfló, especialmente porque Racing no encontró la manera de quebrar a un rival que se paró muy bien y que apostó a la contra. En una de esas salidas rápidas, Nacho Fernández probó los reflejos de Saja, con un buen disparo a media altura. Y a los 33, cuando el local estaba en baja, un quedo de la defensa del Lobo rompió el cero. Dudaron Pouso y Barsottini, se metió en el medio Bou y a cobrar. La ley del ex se cumplió otra vez, porque Gustavo la peleó, la ganó y definió perfecto. Estalló el Cilindro y hubo alivió en Cocca y sus muchachos. La tranquilidad fue casi total en el amanecer del complemento. Bou volvió a hacer de las suyas, metió una gran corrida por derecha, mandó el centro y cuando Noir entró para definir, llegó la “colaboración” de Barsottini. La pelota rebotó en el defensor del Lobo y adentro. Con el 2-0 llegó lo mejor de Racing en el partido. Hasta los 15, el equipo fue muy superior y tuvo dos puntos muy altos: Bou arriba y Cerro en el medio. El volante tuvo mucha claridad y de sus pies nacieron las jugadas más claras de la Academia. Como ocurrió en el primer tiempo, hubo una merma después de los 20, pero Gimnasia casi no inquietó. Los cambios no le dieron resultado y para colmo, Pouso marchó a las duchas expulsados. Dos goles abajo y en inferioridad numérica fue una misión imposible para los platenses. El cierre resultó muy tranquilo para la Racing, que festejó ante su gente y mantiene viva la ilusión del bicampeonato.