Cada vez menos chances de evitar el “Grexit”
G8 ofreció pocas alternativas, salvo buenas intenciones
Negociaciones intensas pero pocos resultados concretos. La cumbre de los ocho países más ricos del mundo (G8) concluyó sobre todo con declaraciones de intenciones. ¿Impulso al crecimiento o ahorro? ¡Ambos! Así terminó el debate sobre qué camino seguir ante la crisis del euro. La líder alemana Angela Merkel instó al saneamiento del Estado, mientras que Barack Obama y Hollande abogaron por programas que fomenten el crecimiento (ver aparte). Y, pese a que los países del bloque dieron un fuerte respaldo al mantenimiento de Grecia en la Eurozona, las chances de que el país helénico deje la moneda única son cada vez más grandes.
Europa asegura estar mejor preparada , pero los analistas advierten de reacciones de pánico ante un potencial efecto dominó, sobre todo en España o Italia, y una pérdida de credibilidad en el proyecto europeo.
Grecia tiene 11 millones de habitantes y apenas representa el 2% del PIB europeo, pero los efectos de su salida serían graves.
“El asunto es el miedo, el miedo a un potencial efecto contagio. Países como España, Portugal o Italia deberían prepararse para reacciones de pánico”, indicó Diego Valiante, del Centro de Estudios de Política Europea (CEPS), basado en Bruselas.
Es que un “Grexit”, como han bautizado los mercados a la salida de Grecia, abre una caja de Pandora de consecuencias insoslayables en Grecia, la Eurozona, el sector público y el privado, y los mercados podrían apostar por que otros países sigan ese ejemplo.
“Es un juego demasiado peligroso, demasiado impredecible”, opinó Jan Techau, director del Centro de reflexión Carnegie Europe. “Una vez que abres la caja no se sabe lo que te puedes encontrar, por eso es un escenario que todos quieren evitar”.
El escenario más apocalíptico sería una salida de Grecia en un contexto de recesión y sin intervención del Banco Central, dice Valiante en un informe de Eurointelligence. Más desempleo y recesión, niveles de las primas de riesgo disparados en los mercados, falta de liquidez que a la postre podría culminar en “insolvencia”, una retirada masiva de dinero, colapsando el sistema financiero, son posibilidades.
Sin embargo, varios dirigentes europeos han garantizado en estos días que Europa está blindada ante un riesgo de contagio, con la puesta en marcha de los Fondos de rescate europeos.
A lo que Sebastian Dullien, del Consejo de Relaciones Exteriores Europeo (ECFR), responde que ese es justamente un mito “peligroso” que hay que evitar. “Todos sabemos que ni el FEEF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera) ni el MEDE (el mecanismo de rescate permanente) son suficientes para rescatar a un país como Italia”, escribió ayer.
El ministro de Economía español Luis de Guindos advirtió de la estrecha correlación entre las economías europeas. Una salida de Grecia “sería un fracaso” para nosotros, dijo. Justamente en el ámbito político, esa posibilidad “dañaría la integración europea”, señaló Techau. “Golpearía la idea de solidaridad, perjudicando los cimientos de la construcción europea”. Y “daría una enorme satisfacción entre los extremistas” y populistas en Europa, señaló Jean-Dominique Giuliani, de Fundación Robert Schuman.
Y a los dirigentes, sobre todo en Alemania, que ven una salida de Grecia como deseable, Dullien responde: “Incluso si tenés los mejores air bags en tu coche no te gustaría experimentarlos en un accidente. Los políticos deben tener mucho cuidado al especular con una salida de Grecia”.