Carl Perkins, el rocker olvidado que rescataron Los Beatles

Carl Perkins, una leyenda del rock and roll, autor de “Blue suede shoes”, entre otros clásicos, y considerado el padre del rockabilly, que vio su figura opacada por el estrellato de Elvis Presley pero fue reivindicado años más tarde por The Beatles, moría hace 20 años, a los 65 años, en la ciudad estadounidense de Jackson, Tennessee, a causa de un derrame cerebral.

El 19 de enero de 1998, un derrame cerebral puso fin a la vida del hombre que había superado un accidente automovilístico, el trauma de perder a su hermano, el alcoholismo y luchaba contra un cáncer de garganta.

Llamado a ser una de las grandes figuras del emergente género que surgió con la fuerza de un tornado en los años ‘50, Perkins perdió terreno frente a otras figuras en el ambiente a causa de un desafortunado accidente automovilístico sufrido en el pico de fama.

En ese sentido, en medio de su convalecencia y del alcoholismo en el que iba a caer por ese incidente, fue testigo de como su amigo, el gran Elvis Presley se convertía en el rey del rock and roll, gracias a una interpretación de su composición más famosa, la emblemática “Blue suede shoes”.

Carl Perkins: “Zapato de gamuza azul”, en Perry Como Show (1956)

Precisamente, antes de su caída en desgracia, Perkins integró el llamado “cuarteto del millón de dólares”, de la legendaria discográfica Sun Records, junto al propio Presley, Jerry Lee Lewis y Johnny Cash.

Sin embargo, cuando Perkins parecía condenado al olvido, a pesar de sus esfuerzos por seguir en carrera, los Beatles volvieron a poner su nombre en los primeros puestos, gracias a sus versiones de varios de sus clásicos, como “Honey don’t”, “Matchbox” y “Everybody’s traying to be my baby”.

La idolatría de los cuatro integrantes del grupo de Liverpool se puso de manifiesto incluso a lo largo de sus respectivas carreras como solistas, con un rescate permanente de sus canciones y su figura.

La importancia de Perkins en el rock también tomó un particular relieve cuando en los años ‘80 se puso de moda nuevamente el rockabilly, el género al que él mismo había dado forma, a partir del éxito de los Stray Cats, banda que precisamente en los últimos días anunció su regreso.

Carl Perkins: “Matchbox” (1950s)

Hijo de un granjero, Perkins comenzó a tocar la guitarra, en su Tennessee natal, con un instrumento armado por su propio padre con una caja de cigarros y alambres.

En un ambiente dominado por la música country y los coros gospels, formó un grupo junto a sus hermanos, con el que deambularon por varios salones de baile, en los que fueron forjando cierta fama local.

Pero Carl ya se destacaba del resto de sus hermanos por su habilidad para componer canciones, al punto que su creación “Movie Magg”, registrada años después en Sun Records, le valió a los 13 años un primer reconocimiento en un concurso realizado en su pueblo.

A partir de las mezclas de varios ritmos conocidos, Perkins se estableció como el creador del rockabilly, una variante del rock caracterizada por su velocidad y el efecto rítmico que forman la combinación de la guitarra, la batería y el contrabajo tocado en slap.

Con varias composiciones en su haber, entre ellas “Blue suede shoes”, el músico se acercó a Sun Records, en donde de inmediato fue contratado por su dueño Sam Phillips, quien vislumbró su potencial.

Carl Perkins: “Honey, Don’t!” (1956)

Carl Perkins: “Everybody’s Trying To Be My Baby”

La fama de Perkins comenzó a ascender de manera rutilante, al punto de convertirse en el primer artista de Sun Records en vender un millón de discos, gracias al éxito de “Blue suede shoes”, escrita cuando escuchó en su pueblo natal a un joven literalmente pedirle a su novia que no pisara sus zapatos mientras bailaban para que no se le arruinaran.

Pero su carrera se frenó de golpe cuando sufrió un accidente automovilístico mientras se dirigía a participar de un programa televisivo de gran audiencia a nivel nacional, en el que sufrió traumatismo de cráneo y perdió la vida su hermano Jay y su manager.

Este duro golpe sumergió a Perkins en el alcoholismo, mientras que su amigo Elvis batía todos los records con su versión de “Blue suede shoes”.

En este contexto, el músico abandonó Sun Records, junto a Johnny Cahs, al considerar que la compañía no le prestaba la debida atención, y firmó contrato con el sello Columbia, con el que logró algunos moderados éxitos.

Elvis Presley: “Zapato de gamuza azul” (1956)

Pero el contundente éxito mundial que iban a lograr los Beatles a partir de 1963 significó una inesperada reivindicación de la figura de Perkins, a partir de la idolatría profesada por sus miembros. Por caso, George Harrison se hizo llamar Carl Harrison durante los primeros años de la banda, cuando aún no era conocida, y eran comunes los seudónimos en los músicos.

Incluso, algunas versiones nunca confirmadas, aseguran que los Beatles convocaron a los estudios a Perkins para que supervisara la grabación de sus versiones de “Matchbox”, “Honey don’t”, ambas canciones aún interpretadas en vivo en la actualidad por Ringo Starr; y “Everybody’s trying to be my baby”, incluida en el disco “Beatles for sale”.

Jerry Lee Lewis, Johnny Cash, Elvis al piano y Carl Perkins, “el cuarteto del millón de dólares”.

Por su parte, John Lennon grabó “Blue suede shoes” en el disco “Live in Toronto”, de 1969, en la que fue su primera presentación como solista; en tanto que Paul McCartney convocó a Perkins en 1982 como invitado en su disco “Tug of war”.

La figura de Perkins volvió a tomar relevancia en los ‘80 gracias al éxito de los Stray Cats, al punto que fue protagonista de un show televisivo en 1986, en su homenaje, del que participaron Ringo, Harrison, Eric Clapton y Dave Edmunds, entre otros.

Su inclusión un año más tarde en el Salón de la Fama del Rock and Roll significó el reconocimiento final de la industria que le había dado vuelta la cara en su mejor momento.


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