El peligro de una guerra nuclear
Juan Carlos Malgesini
DNI 4.673.429
PUERTO DE SAN ANTONIO ESTE
Rusia, Inglaterra y EE. UU. finalizaban triunfantes la Segunda Guerra Mundial, mientras Estados Unidos aún se hallaba combatiendo en territorio japonés y enfrentaba dificultades para derrotar a sus fuerzas.
Finalmente, optó por atacar con dos bombas nucleares que destruyeron las ciudades de Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, y Nagasaki, el 9 de agosto del mismo año, provocando la muerte de cientos de miles de personas, en su mayoría civiles.
La explicación de Estados Unidos fue que, de no utilizar las bombas, el triunfo sobre Japón habría significado muchas más bajas entre sus tropas y que el ataque nuclear permitiría una rápida rendición.
Hoy, según informaciones difundidas por distintos medios, Donald Trump ha manifestado que podría hacer desaparecer a Irán en pocos minutos.
Es inevitable preguntarse si una amenaza de semejante magnitud podría implicar nuevamente el uso de armas nucleares.
Cuando la Segunda Guerra Mundial estaba en manos de dirigentes que quizá tenían mayor experiencia y sentido de humanidad, ocurrió la tragedia de Hiroshima y Nagasaki. Por eso, considero que el mundo no debe permitir que una nueva tragedia nuclear vuelva a repetirse.
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