Daños e indiferencia
Vivo en Tucumán 5445 de J.J. Gómez, desde el 23 de julio de 1991. En 2008 se instaló frente a mi casa, en terrenos del ferrocarril, una acopiadora de yeso, centro de carga y descarga. Estas operaciones se realizan día y noche produciendo daño acústico permanente, que repercute sobre mi salud, ya que no me permite descanso adecuado.
Desde entonces mi salud se ha deteriorado mucho, sobre todo mi sistema respiratorio por la acumulación de polvo de yeso en mis pulmones, por ende tengo problemas cardíacos, daños importantes en los ojos. Tengo serios problemas para caminar y/o realizar esfuerzos.
Tengo un pequeño taller de arreglo de ropa desde hace 30 años. Estar limitada para trabajar, lo que me permite subsistir, me produce una tremenda angustia que me lleva a una gran depresión.
El polvo de yeso también, arruina mis herramientas, lo que trae aparejado un desembolso más de mis magros ingresos. Otro capítulo es la vivienda; está todo deteriorado, techos averiados, paredes rajadas. El interior de la casa es otro desastre. Absolutamente todo lleno de polvo.
En estos años he recurrido a todos organismos municipales y provinciales que tienen injerencia en medio ambiente, he realizado publicaciones en Facebook y medios locales. El tema yesera es invisible para todas las autoridades y mi impotencia y depresión crecen.
Se han estipulado algunas reglamentaciones que la empresa debería cumplir y no lo hace. Por ejemplo no trabajar los días que el viento sopla a 27 km/hora, colocar cortinas para contener el polvo de yeso y mantener el yeso húmedo durante los días de viento o en los momentos de manipulación del material.
Trabajan hasta con vientos de 60 km y más. Como cortina colocaron una media sombra de apertura de 5 a 7 micrones y el polvo tiene hasta 5 micrones. Además se plantaron álamos jóvenes que no prosperaron por la polución ambiental. En cuanto a la humedad del yeso, se aplica un hilo de agua con una manguera de jardín o se riegan las calles internas con un viejo camión con caños viejos y botella de plástico con agujeros como pico regador.
Solo pido se respeten mis derechos humanos. El Estado puede hacer un control justo para hallar una solución adecuada y no responder con evasivas respuestas y mucha indiferencia.
Eva Elcira Camú
DNI 5.647.739
Roca
Vivo en Tucumán 5445 de J.J. Gómez, desde el 23 de julio de 1991. En 2008 se instaló frente a mi casa, en terrenos del ferrocarril, una acopiadora de yeso, centro de carga y descarga. Estas operaciones se realizan día y noche produciendo daño acústico permanente, que repercute sobre mi salud, ya que no me permite descanso adecuado.
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