El Papa y Castro

Por Carta de lector

Fermín Esteban López ,

NEUQUÉN

No puedo creer que, en vísperas del primer aniversario de las valientes protestas de residentes cubanos contra el régimen, el Papa Francisco dijera: “Lo confieso, con Raúl Castro tengo una relación humana”.

Ha reaccionado el historiador cubano Leonardo Fernández Otaño, disidente católico: “Santidad: hay palabras y declaraciones que duelen más que la represión. Escuche a las madres de los jóvenes presos del 11-J y no a los poderosos, se lo debemos al evangelio. Recuerde el Magnificat. Dígame padre qué hago con el sufrimiento de las familias del 11-J”.

Tiene toda la razón. ¿Alguien puede imaginarse u elogio del papa a los generales Videla y Pinochet?

El pueblo cubano lucha por el derecho que se le veda en su país: a ser libre, a manifestarse sin ser castigado, a sus ansias de libertad.

Derechos que los Castro, durante seis décadas ha impedido.

El Papa debería ser el primero en comprenderlo.