Este corazón

Por Carta de lector

Y este corazón que late y resiste

Sangra y sobrevive el mundo de hoy.

En las avenidas los autos que corren

jamás se detienen.

Un niño inocente levanta su mano

suplicando algo sobre la vereda

de un gran edificio, muy alto y cerrado.

La gente transita sobre el gran cemento

caminan de prisa, esclavos del tiempo

apenas si pueden recordar su pueblo.

Ay, mi corazón!, late y sobrevibe

Nos gobiernan locos, monos ambiciosos

son muy peligrosos, también inservibles.

Tomaron el mando en el gran naufragio

de un barco olvidado andando sin rumbo

Deambulando solo por mi continente

escucho las risas de un mundo demente.

Sobre la avenida todo va muy rápido

nadie se detiene.

Ay, mi corazón! que late y resiste

brillando en las noches, detrás de las sombras, cerca de aquél faro de un mundo invisible.

​

Roberto Savasta​

DNI 14251.572