La doble vara de Orlando Carriqueo
Mesa de Consenso Bariloche
Cuestionamos las declaraciones del referente mapuche Orlando Carriqueo, quien sistemáticamente evita condenar la violencia de la RAM, mientras critica el discurso de apertura de la Exposición Rural y acusa a los miembros de la entidad de “delincuentes, esclavistas, negreros, evasores, estafadores y racistas”.
En los últimos días hubo una sucesión de hechos violentos en Río Negro que involucran a la comunidad Lafken Winkul Mapu y la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche). El último fue el incendio (ya confirmado por peritajes como intencional) de la casa Los Radales, en Villa Mascardi, vecina con la usurpación de dos predios de Parques Nacionales por parte de la Lof Lafken Winkul Mapu.
Pocos días atrás, el ataque con fuego a Pablo Conti en el camping Kumelén, en Los Repollos, le dejó secuelas para toda la vida. Y, una vez más Nelson Cárdenas denunció por amenazas a sus vecinos en el Barrio Virgen Misionera, miembros de la familia Colhuan Nahuel, participantes de la usurpación en Mascardi y reconocidos integrantes de la RAM.
Ninguno de estos hechos mereció comentarios condenatorios de la violencia de parte de Carriqueo ni de otros dirigentes mapuches, que saben muy bien victimizarse y no reconocen a las víctimas del accionar de sus aliados. Tienen una doble vara.
Del mismo modo, calificamos de manera positiva el pedido que la gobernadora Arabela Carreras le hizo llegar al gobierno nacional para el envío de fuerzas federales que refuercen la seguridad en la zona de Villa Mascardi, a raíz de los reiterados ataques a propiedades privadas e instalaciones públicas.