Peritos y policías prestaron testimonio en el segundo día del juicio por femicidio en Bariloche
En la segunda audiencia quedaron expuestos ante el jurado popular detalles de la autopsia del cuerpo, la pericia balística y los intercambios de mensajes entre el acusado y la víctima.
Emerson Marín es el imputado en la causa. foto: Alfredo Leiva
Los fiscales que intervienen en el juicio por el femicidio de Estefanía Civardi le sacaron provecho en la audiencia de hoy a varias intervenciones de testigos que abonaron la acusación por el homicidio agravado contra el policía rionegrino Emerson Marín, pero también sumaron algunos tropiezos con el surgimiento de datos que desacreditaron esa tesis e instalaron la posibilidad de que la mujer se haya suicidado.
Las referencias repetidas de una médica policial y del médico forense que realizó la autopsia respecto de las autolesiones cortantes que registraba el cuerpo fueron subrayadas durante algunos interrogatorios, así como los relatos de policías que estaban de guardia o a cargo de las patrullas de calle en la madrugada del 30 de julio de 2025, cuando ocurrió el hecho, y que aseguraron que Marín los había llamado para pedir ayuda porque “la novia se había pegado un tiro”.
Uno de los policías fue el primero en ingresar al dormitorio donde se encontraba el cuerpo sin vida de la víctima y relató la escena encontrada, sin referencias a un desorden, o signos de pelea. También la médica policial Sofía Menardi dijo que el cuerpo presentaba lesiones en los brazos que “no eran de defensa”, calculó que la distancia de disparo era de 30 centímetros y que “el ángulo da” para concluir en una posible “autodeterminación”.
Sin embargo su testimonio fue puesto en duda por el fiscal Martín Lozada porque Menardi cumple funciones en la policía desde hace 15 años pero es especialista en nefrología y no tiene título de médica legista. Otro dato que llamó la atención y que fue revelado en el mismo debate es que la médica es pareja del abogado defensor del policía, Diego Navarro.
Todos ios relatos fueron seguidos con atención por los 16 integrantes del jurado (doce titulares y cuatro suplentes) que deberán dictaminar si Marín es culpable o inocente del delito de femicidio. El imputado enfrenta un juicio bajo esa modalidad (y no ante un tribunal de jueces profesionales) por la gravedad del hecho que lo involucra y que podría depararle una condena de prisión perpetua.
Su abogado pugna por demostrar que es inocente y que Estefanía en realidad se suicidó. Con ese fin instó al perito informático y titular de la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones de la provincia, Andrés Bafoni, a realizar un extenso y exhaustivo repaso de los chats de whats app que mantuvieron Marín con la víctima en las semanas previas al trágico desenlace.
La exposición de esos diálogos dejó en claro que mantenían una relación de pareja que mutaba día a día de las expresiones de cariño y enamoramiento a los reproches y una profunda desconfianza. Estefanía recibió el balazo fatal en el cuello a la 1.50 del 30 de julio y Marín estaba con ella, pero hay mensajes telefónicos entre ambos hasta pocos minutos antes. Uno de ellos, del policía acusado, le decía a la joven “hacé lo que quieras”.
Los interrogantes de la causa
Entre los primeros testimonios de hoy estuvo el de la sargento de policía Joana Covici, quien dijo que conocía bien a Marín, como compañero de trabajo, y que fue la primera en recibir su llamado para dar cuenta del supuesto suicidio. Ella fue quien llamó a una ambulancia. Algunas preguntas buscaron indagar en el motivo por Marín ante la emergencia llamó a su colega y no a la ínea 0911.
La sargento dijo que cuando llegó a la vivienda no ingresó, sí lo hicieron otros policías. Aseguró que Marín permanecía en la vía pública, lloraba y decía “por qué lo hizo”. A otro de los policías presentes en el lugar, José Quidel, le dijo “se pegó un tiro, ayúdenme”.
También prestaron declaración en la audiencia de hoy la médica Menardi y luego el médico Juan Piñero Bauer, responsable de la autopsia posterior. Menardi realizó la primera revisión del cuerpo en el departamento donde ocurrió el hecho, describió la posición del cuerpo sobre la cama, y los puntos de entrada y salida del proyectil que le causó la muerte a Estefanía.
Su colega dijo que el disparo se efectuó a corta distancia pero no apoyado sobre la piel y que según su experiencia los disparos en un suicidio usualmente ocurren con el caño “apoyado”. Refirió que con el arma a distancia “puede haberlos”, pero son muy infrecuentes.
Otro testimonio fue el del perito balístico del poder judicial Pedro Quilodrán, quien examinó y elaboró un informe sobre el arma reglamentaria calibre 9 milímetros, que había sido confiada a Marín y de la cual probadamente salió la bala que dio muerte a la muchacha. Dijo que del examen técnico surgió que el gatillo era más sensible de lo normal y que las huellas en el proyectil sobre el estriado del arma “no eran concluyentes”.
El juez Sergio Pichetto está a cargo de la conducción del juicio, que continuará mañana con el testimonio de otros policías y peritos, para continuar luego con los alegatos finales. El veredicto del jurado podría conocerse a última hora, o bien el viernes.
Los fiscales que intervienen en el juicio por el femicidio de Estefanía Civardi le sacaron provecho en la audiencia de hoy a varias intervenciones de testigos que abonaron la acusación por el homicidio agravado contra el policía rionegrino Emerson Marín, pero también sumaron algunos tropiezos con el surgimiento de datos que desacreditaron esa tesis e instalaron la posibilidad de que la mujer se haya suicidado.
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