La trampa de los radares en tándem

Por Carta de lector

Jorge M. Correa
DNI 13.182.981

Neuquén

Deseo denunciar la violación al principio de razonabilidad y la desviación de poder del municipio de Picún Leufú mediante las fotomultas en la Ruta Nacional 237.

El sistema opera mediante cinemómetros colocados en “tándem” (kilómetros 1.351,4 y 1.352,5), distanciados por apenas 1.100 metros. A velocidad reglamentaria, ese tramo se recorre en 50 segundos.
Esto desvirtúa el fin preventivo de la ley. Un radar legítimo busca que el conductor adecue su velocidad ante un peligro; el diseño en tándem busca el error consecutivo. En menos de un minuto es imposible ser notificado o corregir la conducta antes de la segunda captura, emitiendo múltiples actas en un mismo viaje. Además, anexan cobros fijos de más de $60.000 por “gastos administrativos” en cada infracción, licuando el beneficio del pago voluntario.

Los ciudadanos quedan indefensos. El diseño los acorrala a pagar: el juzgado local rechaza sistemáticamente los descargos y litigar en la justicia ordinaria insume costos de honorarios que superan la multa.
El sistema se asienta perversamente sobre la “teoría de la insignificancia” del monto individual para garantizar su impunidad colectiva junto a empresas privadas. Es hora de que la Agencia Nacional de Seguridad Vial revise estas autorizaciones que solo minan la confianza del ciudadano en las instituciones.


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