Perla Cónsoli, testigo viviente de la Provincialización del Neuquén

Por Beatriz Chávez


El 15 de junio de 1955 se dio la promulgación de la ley nº 14.408, por medio de la cual los Territorios Nacionales de Neuquén, Río Negro, Formosa, Chubut y Santa Cruz se convirtieron en provincias. La Pampa y Chaco lo habían hecho en 1952. Esta norma nacional estableció el importante cambio de denominación de estas tierras, de acuerdo con lo establecido en la Constitución Nacional, espacios llamados como territorios nacionales mediante la ley 1532/1884. De este modo, el Poder Ejecutivo Nacional debía convocar las convenciones constituyentes en las ciudades de Formosa, Neuquén, Rawson, Viedma y Río Gallegos, las que serán capitales provisionales de las nuevas provincias hasta que las autoridades locales establezcan las definitivas.

Muchas tramitaciones realizaron los pobladores del norte de la Patagonia para obtener su anhelada independencia, destacamos la reunión que mantuvo el 25 de abril de 1955, en Casa Rosada, el presidente general Juan D. Perón con delegados de varias localidades neuquinas. La delegación estaba formada por pobladores de Neuquén, San Martín de los Andes, Centenario, Plaza Huincul y Zapala. Entre ellos se encontraba Eduardo Cortéz Rearte. Perla Cónsoli, Alfredo de Martín, Marcelo Pessino, Ricardo Rosa, Roberto Linares, Eduardo Chrestía, Alfonso Creide, obreros de Plaza Huincul, Santos Catalá, entre otros.


Aquella mañana fueron recibidos en el Salón Blanco de la Casa Rosada por un presidente enfundado en uniforme de gala y rodeado de sus edecanes: Perón estrechó una a una las manos de los jóvenes que, luego de 24 horas de viaje en tren, arribaron a la Capital Federal llevando 25 mil firmas de habitantes que solicitaban la concreción de tan ansiado sueño: que los territorios nacionales se convirtieran en provincias. El pedido estaba justificado: los otrora territorios nacionales no tenían derechos políticos y por ello, entre muchas otras carencias, no podían elegir a sus autoridades. Ya se encontraba en Buenos Aires el delegado del territorio neuquino en el Congreso Nacional, Sr. Pedro J. San Martín, quién había dicho “Nosotros ni para votar servimos”.
En esa jornada, Perón, al despedir a la delegación patagónica, les dijo: “Vuelvan tranquilos porque antes de que ustedes lleguen a sus respectivos destinos, el anteproyecto de provincialización de los territorios estará en el Congreso”. Dos días después, el Poder Ejecutivo enviaba el anteproyecto de ley para su tratamiento y en junio se promulgaba la ley 14.408 que convirtió en provincias a los territorios nacionales. La provincialización se demoró en su puesta en marcha debido a que, en septiembre del mismo año (1955), el presidente Perón fue depuesto por la Revolución Libertadora, por lo que las provincias fueron intervenidas.

Perla, testigo de aquella gesta, es hija de inmigrantes italianos establecidos en Centenario.

Don José era de Alberobello, Puglia. Había partido del Puerto de Génova en 1914. Sus padres y cinco hermanos rumbearon hacia Estados Unidos; José y un tío viajaron a Brasil por el término de unos meses y luego a Buenos Aires. Comenzó a trabajar en el mercado del Abasto: estuvo unos 9 años en Buenos Aires. Aprendió mecánica y unos amigos le comentaron que en Bahía Blanca necesitaban mecánicos para las máquinas trilladoras. Por ese motivo se instaló en la cercana localidad de Médanos. Allí conoció a Juana Sgammini, una joven hija de italianos procedentes de Ascoli Piceno.

Sus hermanos eran Ercilia, esposa de Rogelio Rodríguez, recordado neuquino, militante del peronismo local; Rosita, esposa de Orlando Cesetti; Angelita, Ricardo y Marino. De la unión de José y Juana nacieron, en Médanos, Vicente, Nora, Perla y Norma; en Neuquén nació Buby. Perla Consoli nació en Médanos en 1929, y estudió en la Escuela N° 2 de Neuquén Capital; siempre trabajó en la empresa familiar,
Consoli SA
Además, desde joven, se desempeñó en política, en Centenario y en toda la provincia. Integró varias comisiones en Centenario, la cooperadora del Hospital, el Club Centenario. Con su hermana Nora formó la rama femenina del Peronismo: fue Primera Electora en la primera elección del MPN en 1962, entre tantas otras tareas. En la foto la vemos con sus sobrinos. Honramos a Perla por su enorme coraje en la participación de este hecho histórico que cambiaba el rumbo de la historia territoriana.