Catriel, ciudad de paso o un lugar para quedarse

Abundan los hoteles, pero no tiene un solo café. Así son los contrastes en la ciudad en este tiempo donde llegan más inversores.

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Aquí, también en una estación de servicio, café y diario concentran a mucha gente.

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CATRIEL (ACA).- Los contrastes que presenta Catriel llevan a preguntarse si es ciudad de paso o un lugar que invita a quedarse. Es innegable el notable crecimiento demográfico de los últimos años, casi al ritmo de muchos comercios que surgen, pero que al mismo tiempo desnudan algunas carencias. Es objetivo del gobierno local convertir la ciudad en un polo turístico y productivo y por ende se trabaja en dotarla de un valor agregado a través de remodelaciones realizadas en arterias centrales. Pero ¿están las condiciones dadas para lograrlo? ¿Cuenta con la infraestructura y la cultura ciudadana necesarias? En ese sentido llama la atención que, por un lado, generalmente no hay posibilidades de encontrar habitaciones disponibles en los hoteles por la gran demanda existente y, por otro lado, que no haya cafeterías para desayunar por las mañanas. Un abismo entre una cosa y la otra, porque hay mucha oferta en el primer rubro y en el segundo no existe. Por ser paso obligado –ya que es uno de los accesos a la Patagonia–, el flujo de automóviles, colectivos y vehículos de gran porte es constante, sin embargo, no todas las empresas de ómnibus entran a la estación terminal y la estación de servicio ubicada sobre la ruta o el predio del acceso sur son las opciones a la hora del descanso. En todos los casos puede verse que la ciudad crece vertiginosamente, según algunos indicadores como la demanda de alquileres o la ocupación hotelera. Sin embargo, tal crecimiento es difícil de precisar dado que Catriel se ha convertido en el blanco de las miradas en el terreno inmobiliario, de ahí que en los últimos años se ha convertido en una normalidad que se levanten construcciones hasta en los patios de las casas y en escasos casos cuentan con un medidor aparte del declarado en la construcción original. Ahora, la incógnita radica en determinar si la demanda está relacionada con la actividad petrolera que a la mayoría seduce, y si este es el caso, cuántas de las personas que llegan tienen la intención de radicarse y cuántas “vienen, hacen plata y se van”, síntesis que planteó Raúl, refiriéndose al tema. Entre lo dicho y lo hecho las caras se contraponen. Por un lado se ve un mayor movimiento de gente, y por otro lado, cada vez hay menos servicios que retengan a los visitantes. Otro aspecto fundamental a la hora de recibir turistas es la oferta gastronómica, ya sea para tomar el tradicional café matutino, para almorzar o simplemente para resguardarse a la hora de atenuar el andar o hacer un alto en el camino. Para ello, Catriel cuenta con cinco restaurantes –abiertos de 12 a 15 y de 21:30 hasta las 3– y siete pizzerías y sandwicherías –abiertas a partir de las 20 en adelante–. Como variantes también hay una rotisería. Por la mañana las opciones no son tantas. Para arrancar el día, sentarse a tomar un café o desayunar, las únicas alternativas son las cafeterías de las tres estaciones de servicio, una de ellas situada sobre la Ruta 151 (a cinco kilómetros del radio urbano); o en su defecto, una prestigiosa panadería. Algunos viajeros que llegaron a la ciudad un día lunes no encontraron un lugar para desayunar que no sea el de la estación de servicio. Allí, cada mañana puede verse un ir y venir de gente que pasa, toma un café, lee el diario y después sigue. Un vecino manifestaba que posiblemente la carencia de cafés en la ciudad se deba a una cuestión cultural, “creo que el sentarse a tomar un café o a leer el diario tiene más que ver con costumbres de las grandes ciudades”. No obstante, también vale resaltar que hay comercios que se registraron bajo el rubro “cafetería”, sin embargo, “como no resultó tuvimos que cambiar de rubro”, comentó un comerciante catrielense. Así y todo, Catriel sigue siendo el lugar que eligen los inversores para construir complejos habitacionales o montar comercios, aunque eso no garantice el radicarse en la localidad.

Paula Fava paulafava@rionegro.com.ar

La estación de servicio, a un costado de la ruta en Catriel, es el lugar donde mucha gente espera el colectivo cada día. Hay terminal, pero algunas líneas no entran.

Es paso obligado para los vehículos


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