Chesapeake busca oxígeno financiero

Por Redacción

La empresa emblema del desarrollo del shale gas en Estados Unidos busca resurgir de las cenizas. Jaqueada por las deudas y casi sin capital para inversiones, Chesapeake busca tomar un préstamo de 1.500 millones de dólares para cancelar pasivos, y canjear parte de los 9.000 millones de dólares en títulos que poseen sus acreedores.

La maniobra financiera también tiene algo de político. La compañía fundada por Aubrey McClendon –fallecido el año pasado en un accidente de auto– busca también dar señales de solvencia en medio de un derrumbe de sus acciones que la llevó a descapitalizarse y a realizar una fuerte reducción de costos, incluyendo masivos despidos.

Chesapeake es el segundo productor de shale gas de Estados Unidos. Con base en Oklahoma, histórica ciudad petrolera de Estados Unidos, pegó el salto a través de un agresivo programa de perforación financiado por distintos fondos de inversión.

La caída del crudo y con ella del gas natural, fue letal para sus finanzas. Sus niveles de deuda están entre los más altos.

“El préstamo permitirá mejorar nuestra flexibilidad financiera y nos permitirá retirar deuda existente en el mercado”,

sostuvo la compañía de Oklahoma en un comunicado a inversores.

Datos

“El préstamo permitirá mejorar nuestra flexibilidad financiera y nos permitirá retirar deuda existente en el mercado”,

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