Choele Choel fue la gran sorpresa en Valle Medio

El escenario es el típico después de una elección, sólo que el cimbronazo resulta mayor cuando la costumbre es ganar. Esto pasa en la UCR de Choele, donde el caudal de votos obtenidos es el más pobre de los

Por Redacción

CHOELE CHOEL (AVM).- La elección del domingo dejó heridos, caídos y victoriosos en la carrera hacia el 2007 en las distintas comunas del Valle Medio. Si bien se trató de un acto eleccionario donde no estuvieron en juego puestos ejecutivos locales, muchos dirigentes lo tomaron como un test electoral, por lo que los referentes locales analizaron con los adjetivos victoria o derrota, el caudal de votos logrados el domingo.

La lectura de algunos resultados se hizo dejando de lado los fríos números.

Así, tal vez, la sorpresa más grande se dio en Choele Choel. En la principal ciudad de Valle Medio, la victoria a favor del radicalismo -por un escaso margen de 29 votos- dio a pleno en la línea de flotación del gobierno municipal.

Ayer por la mañana el ánimo en el lugar no era el mejor, sobre todo si se tiene en cuenta que el partido estaba acostumbrado a ganar con diferencias siempre superiores a los 500 sufragios. No faltarán durante los próximos días reproches y discusiones, o como se dice en el ambiente político «pases de factura». Es que ninguna de las dos líneas internas, que encabezan la senadora nacional, Amanda Isidori y el intendente, Jesús Zuain, querrá ser responsable de la pobre performance en las urnas del domingo.

Hubo, por caso, ya la primera reacción ante este resultado con la renuncia del vice-presidente del partido en la ciudad, Donald González. El dirigente sostuvo en su carta haber sido expulsado del cómite días antes de la elección por su trabajo en la campaña. «Esto -por el resultado- fue producto de la interna», indicaron viejos radicales.

Mientras tanto, Zuain le sacó el cuerpo a la elección «nosotros hemos ganado por 700 o más votos. Pero además hay que tener en cuenta que no había figuras locales disputando cargos».

En tanto, Isidori minimizó esta situación atribuyendo a la figura del presidente, Néstor Kirchner, los números que se dieron en la zona y la provincia. Además disparó que «vamos a tener que incursionar fuertemente en la autocrítica. Asumir cada uno de nosotros la responsabilidad que nos cabe». Por su parte, en Lamarque, donde tanto el radicalismo como el justicialismo se han mostrado divididos, es difícil encontrar un claro ganador.

¿Quién -se preguntan en la ciudad- es el padre de la derrota?

El intendente, Ricardo Pedranti, que no trabajó en la campaña o Serafín Rodríguez, máxima figura hoy por hoy del radicalismo en la ciudad y futuro candidato a intendente, que salió los últimos días en panfletos abrazado a Hugo Cuevas y Miguel Saiz. Y también la pregunta se centra en los ganadores: ¿a quién responde el caudal electoral del justicialismo en la ciudad?. A Miguel González, que volvió a las filas después de su incursión por el MARA, a Ricardo Arroyo, que perdió la última vez cuando iba como intendente o a Sergio Hernández, que como concejal pasó desapercibido.

En el resto de las ciudades el radical Robin del Río logro dar vuelta la imagen con una amplia victoria en Luis Beltrán, aplacando la euforia justicialista que preveía una victoria y que ahora deberá replegar fuerzas y replantear estrategias.

Hugo Funes en Chimpay dejó en claro que el radicalismo no tiene hoy por hoy oposición en la cuna de Ceferino. Mientras que también con sendos triunfos el radical Juan Carlos Sarasola en Belisle, y las justicialistas Mary Barrios y María Maldonado en Darwin y Pomona respectivamente hicieron pesar los cargos ejecutivos, reafirmando aún más la hegemonía que mantienen desde hace años.