Enfermedad renal crónica: científicos del Conicet desarrollan un test da resultados en siete minutos

Consiste en una prueba con una gota del dedo. Igualó al análisis habitual en un ensayo con casi 70 personas y además abrió la puerta a controles más simples y accesibles. Se estima que casi 3.8 millones de adultos en la Argentina padece algún grado de ERC, y lo más alarmante: la enorme mayoría no lo sabe.

Por Redacción

El test digital usa sangre capilar en lugar de sangre venosa y permite obtener resultados en siete minutos.

La enfermedad renal crónica (ERC), que es un deterioro progresivo de la función de los riñones causado principalmente por diabetes e hipertensión arterial, afecta a casi 3,8 millones de adultos en la Argentina.

Un equipo del CONICET y la empresa Gisens Biotech desarrolló un test digital portátil para monitorear la enfermedad renal crónica que demostró un 97,5% de exactitud en un estudio clínico realizado con pacientes del Hospital San Martín de La Plata. Podría fabricarse por menos del 2% del costo de un analizador de laboratorio convencional.

El nuevo test se presenta como alternativa al analizador modular de laboratorio. El estudio comparativo se llevó adelante en el Servicio de Nefrología del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) «General San Martín» de La Plata con la totalidad de los pacientes que se someten a diálisis en ese centro: casi 70 personas que aceptaron proveer muestras durante seis meses para ser monitoreadas periódicamente tanto por el laboratorio del hospital como por el kit de diagnóstico portátil.

La terapia de reemplazo de la función renal es de dos tipos: hemodiálisis, con un equipo que filtra la sangre durante algunas horas y a la que generalmente los pacientes se someten tres veces por semana; y diálisis peritoneal, mediante un catéter que introduce una solución en la cavidad abdominal y extrae los desechos hacia una bolsa externa que debe cambiarse varias veces al día.

A diferencia de la primera, que se realiza en un centro de salud, la segunda puede llevarse adelante de manera ambulatoria. En ambos casos, con distinta frecuencia, los pacientes analizan sus niveles de urea, sodio y potasio para controlar su estado de salud general.


Exactitud


El nuevo dispositivo no solo demostró ser tan eficaz y seguro como la técnica tradicional, sino que arrojó un 97,5% de exactitud en los datos obtenidos y mostró un

coeficiente de variabilidad inferior al 15 o 20% que presentan otros instrumentos de medición comerciales ampliamente utilizados en el ámbito de la salud.

El estudio incluyó además una encuesta con información cualitativa. Casi un 80% coincidió en que contar con el dispositivo en el hogar les daría la oportunidad de monitorear su salud en cualquier momento en que se sientan mal o noten cambios en su estado.

Esteban Piccinini y Omar Azzaroni son investigadores del CONICET en el INIFTA y los responsables científicos del desarrollo del test.

Fácil uso


El test utiliza una gotita de sangre obtenida de una punción en la yema de un dedo en lugar de sangre venosa, que requiere una extracción tradicional. Es portátil, de fácil uso y está diseñado para que los pacientes puedan autotestearse en sus propias casas con resultados en apenas siete minutos.

En diálogo con Diario RÍO NEGRO, el doctor en química e investigador Omar Azzaroni contó: “Nuestro test digital ya demostró su desempeño clínico en entornos hospitalarios y centros de salud. El siguiente paso es validar su uso en el hogar, que es donde realmente puede transformar el seguimiento de los pacientes con enfermedad renal crónica. Este proceso representa un desafío importante, ya que la validación para uso domiciliario requiere estudios clínicos específicos con un mayor número de pacientes y una logística más compleja”.

Es necesario comparar, en condiciones reales de uso por parte del paciente, los resultados obtenidos con nuestro dispositivo frente a los métodos de referencia realizados en laboratorios centralizados.

Para avanzar en hacia esa etapa, “estamos trabajando junto a nefrólogos de referencia, hospitales y clínicas con amplia experiencia en investigación clínica, con el objetivo de diseñar e implementar los estudios que permitan demostrar la seguridad, precisión y facilidad de uso del sistema en el ámbito domiciliario”.

Para Azzaroni, “completar esta validación será un paso clave para acelerar la llegada de esta tecnología a los hogares y permitir un monitoreo remoto, más frecuente y accesible para miles de pacientes”.

El experto también contó cuáles fueron los desafíos que encontraron para desarrollar la precisión del dispositivo en contextos rurales o de difícil acceso.

El proyecto estima que fabricar el dispositivo costaría menos del 2 por ciento del valor de un analizador de laboratorio y podría mejorar la calidad de vida de los pacientes.

“Desarrollar un test capaz de medir múltiples biomarcadores a partir de una única gota de sangre, con una precisión comparable a la de un laboratorio y, al mismo tiempo, con una metodología lo suficientemente simple para que pueda ser utilizado por pacientes en sus hogares, representa un desafío tecnológico sin precedentes”, subrayó.

Para lograrlo, tuvieron que superar numerosos retos de ingeniería y bioelectrónica. “Desarrollamos -detalló- una plataforma que integra múltiples sensores en un único dispositivo, incorporamos sistemas de calibración interna que mejoran la exactitud y la

precisión de las mediciones, y diseñamos un cassette microfluídico que minimiza la hemólisis, evitando errores en la determinación de biomarcadores críticos como el potasio”.

Estas innovaciones son especialmente importantes para garantizar resultados confiables en contextos rurales o de difícil acceso, donde no existe infraestructura de laboratorio y el paciente necesita obtener información clínica de calidad de manera rápida y segura. “Nuestro objetivo es que la distancia geográfica deje de ser una barrera para acceder a un diagnóstico de alta calidad”, concluyó.


Cuáles son los síntomas, los factores de riesgo y los tratamientos de un problema subestimado


La enfermedad renal crónica es el deterioro progresivo e irreversible de los riñones, que pierden su capacidad de filtrar desechos y líquidos del organismo. Sus dos causas principales son la diabetes y la hipertensión arterial.

Los síntomas suelen aparecer tarde: fatiga, náuseas, picazón en la piel, hinchazón en piernas y tobillos, dificultad para respirar y cambios en la orina. En estadios iniciales, la mayoría de los pacientes no nota nada.

Los principales factores de riesgo son diabetes, hipertensión, obesidad, tabaquismo, enfermedades cardíacas, edad avanzada y antecedentes familiares de problemas renales.

El tratamiento apunta a frenar su avance: control de la presión arterial y la glucemia, medicación específica, dieta baja en sodio y proteínas, y ejercicio regular. En casos avanzados, se requiere diálisis o trasplante renal


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