Bariloche: patentan un sistema de iluminación pública a demanda, inédito a nivel mundial

La Universidad Nacional de Río Negro y el Conicet desarrollaron una tecnología que permite que las luminarias sólo se enciendan cuando una persona decide utilizarlas desde su teléfono, reduciendo el consumo energético y el impacto sobre el ambiente nocturno. La idea surgió a partir de una demanda de la Junta Vecinal del barrio Los Coihues.

Redacción

Por Redacción

La idea surgió a partir de una demanda concreta de la Junta Vecinal del barrio Los Coihues. Foto: gentileza

La idea surgió a partir de una demanda concreta de la Junta Vecinal del barrio Los Coihues. Foto: gentileza

La Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el Conicet lograron patentar un sistema de iluminación pública a demanda desarrollado en Bariloche. El dispositivo permite que las luminarias se enciendan únicamente cuando una persona lo solicita mediante una aplicación instalada en su teléfono celular, generando una «estela» de luz a su paso.

El proceso de patentamiento se llevó adelante en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) ya que no existen antecedentes registrados de una tecnología con estas características en el mundo. Además, se trata de la primera patente obtenida por la UNRN.

«El desarrollo propone una alternativa frente a un desafío que hoy enfrentan ciudades de todo el mundo: cómo compatibilizar la seguridad de las personas con la reducción del consumo energético y la disminución de la contaminación lumínica, cuyos efectos sobre la biodiversidad, la salud humana y la observación del cielo nocturno son cada vez más estudiados», argumentaron desde la universidad.

El dispositivo funciona mediante una aplicación móvil que cada persona puede activar si desea contar con iluminación durante su recorrido. Foto: gentileza

A diferencia de los sistemas de iluminación que permanecen encendidos durante toda la noche o de aquellos que funcionan mediante sensores de movimiento, esta tecnología sólo activa las luminarias cuando una persona decide hacerlo. De esta forma, evita encendidos innecesarios provocados por animales, movimientos circunstanciales o el simple paso del tiempo, reduciendo el consumo eléctrico y el impacto sobre el ambiente nocturno.

La idea surgió a partir de una demanda concreta de la Junta Vecinal del barrio Los Coihues, próximo al Lago Gutiérrez, al suroeste de Bariloche. Sucede que durante años, convivieron dos posiciones aparentemente irreconciliables: quienes reclamaban mayor iluminación por razones de seguridad y quienes defendían la oscuridad para preservar el ambiente, la fauna nocturna y la posibilidad de contemplar el cielo estrellado. «En una asamblea vecinal realizada en 2014, más de 120 vecinos resolvieron avanzar hacia una tercera alternativa: una ‘iluminación respetuosa’, capaz de responder a ambas necesidades. Así surgió el Plan Director de Iluminación Respetuosa de Villa Los Coihues», contaron desde la universidad.

La implementación de ese plan fue el desafío que estuvo a cargo de la asignatura “Ciencia, ética e intervención socioproductiva y ambiental”, de la UNRN, una materia interdisciplinaria que reúne estudiantes de las ingenierías Ambiental, Electrónica, en Telecomunicaciones y Computación y la Licenciatura en Economía. Bajo la coordinación del docente e investigador Santiago Conti, comenzó un proceso de trabajo participativo con la comunidad que derivó en el diseño del sistema.

Los primeros prototipos se basaban en una conexión mediante Wi-Fi. Sin embargo, un grupo de estudiantes continuó el proyecto una vez finalizada la cursada, logrando perfeccionar la tecnología hasta llegar al dispositivo patentado, basado en balizas y comunicación Bluetooth.

El dispositivo funciona mediante una aplicación móvil que cada persona puede activar si desea contar con iluminación durante su recorrido. Foto: gentileza

En 2023, el equipo y la junta vecinal impulsaron una prueba piloto y se instaló un prototipo compuesto por tres luminarias para evaluar su funcionamiento en condiciones reales. La experiencia fue acompañada por encuestas a vecinos y finalmente, se validó el funcionamiento del sistema. Ese mismo año comenzó el proceso de patentamiento que culminó este año.

El dispositivo funciona mediante una aplicación móvil que cada persona puede activar si desea contar con iluminación durante su recorrido. Las luminarias emiten una señal permanente de baja potencia que detecta la presencia del teléfono y encienden la luz durante un tiempo determinado, generando una secuencia de iluminación sólo durante el trayecto recorrido.

Para Conti, el proyecto sintetiza una forma de entender la producción de conocimiento desde la universidad pública: «La materia parte de una perspectiva que entiende que las problemáticas y desafíos locales, llevados adelante por organizaciones barriales, cooperativas u organismos públicos, y la universidad tienen que caminar juntos. Las necesidades sociales también tienen que tener su versión tecnológica”.

Conti entiende que el principal desafío no consiste en que la universidad proponga soluciones desde afuera sino en construirlas junto con quienes conocen el problema. «No se trata solamente de tener una buena idea, sino de comprender cómo una comunidad aborda una problemática y encontrar cuál puede ser el aporte de la universidad desde la tecnología y el conocimiento», sintetizó el investigador del Centro de Estudios Patagónicos y de Fronteras (Cepaf) y del Instituto de Investigación en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (Iidypca).

El dispositivo funciona mediante una aplicación móvil que cada persona puede activar si desea contar con iluminación durante su recorrido. Foto: gentileza

Ismael Fernández y Sabina Buss, hoy graduados de Ingeniería Electrónica e Ingeniería Ambiental respectivamente,fueron quienes decidieron desarrollar el proyecto tras la finalización de la materia. Participaron tanto del diseño definitivo como del proceso de patentamiento.

«La materia proponía un trabajo mano a mano con la junta vecinal. Tuvimos varias instancias de encuentro e intercambio para construir una solución que contemplara tanto los aspectos técnicos como los sociales y ambientales», planteó Buss.

Por su parte, Fernández valoró que «los principales destinatarios serán municipios, cooperativas de servicios públicos y empresas del sector. Además del concepto de iluminación respetuosa, la tecnología ofrece ventajas concretas en términos de eficiencia energética respecto de los sistemas actuales».

El vicerrector de la Sede Andina, Diego Aguiar, destacó que “el logro obtenido con esta primera patente de la UNRN es una muestra más de cómo el saber que se genera en la universidad, donde en este caso tuvieron participación activa, además de docentes-investigadores, los estudiantes, puede resolver de forma novedosa problemas de la vida cotidiana de las personas a partir de la articulación con distintas instituciones y producir tecnologías que se adaptan al contexto, las necesidades y los valores de nuestra región”.

Con la patente ya concedida, este sistema abre una nueva posibilidad para municipios, cooperativas eléctricas y empresas de iluminación interesadas en incorporar soluciones que combinen eficiencia energética, cuidado ambiental y seguridad urbana.

La idea surgió a partir de una demanda concreta de la Junta Vecinal del barrio Los Coihues. Foto: gentileza

La Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el Conicet lograron patentar un sistema de iluminación pública a demanda desarrollado en Bariloche. El dispositivo permite que las luminarias se enciendan únicamente cuando una persona lo solicita mediante una aplicación instalada en su teléfono celular, generando una "estela" de luz a su paso.

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