Cipolletti hizo otro negocio en Córdoba
Empató con General Paz Júniors y logró el segundo punto en la capital mediterránea.
CORDOBA (Especial).- Cipolletti hizo un buen negocio en esta ciudad. Enfrentaba a un rival directo en la lucha para no descender, General Paz Júniors, y por eso el empate en un gol es importante.
Este es el segundo punto del albinegro como visitante y precisamente el anterior lo había logrado en tierra cordobesa, ante Instituto (2-2).
El cotejo se jugó en el reducto de la «Docta» y correspondió a la novena fecha de la zona Interior de la Primera B Nacional.
Cuando los equipos se acomodaban en el campo de juego, el equipo valletano pegó y enmudeció a los pocos simpatizantes que se acercaron a la cancha de los cordobeses. Matías Urbano armó un «slalom» por derecha, metió un caño en la puerta del área y se la sirvió a Víctor Godoy para que abriera el marcador.
Esto cambió los planes del dueño de casa, que tuvo que salir a buscar la igualdad. Con pocas ideas, cumplió el objetivo y empezó a llegar con mucha gente.
De tanto insistir, encontró la gran oportunidad con un penal. La «Vieja» Gerardo Reinoso ejecutó con calidad, pero hubo invasión y en el segundo disparo apareció Eduardo Morfú, que ayer hizo su presentación en Cipolletti y rindió muy bien.
Paz Juniors sintió el impacto y bajó su rendimiento, pero el equipo de Jorge García no lo supo aprovechar y permitió una nueva reacción del local.
Morfú mejoró aún más su producción con un par de atajadas determinantes y fue clave para que el albinegro marche a los vestuarios en ganancia.
La ventaja pudo ser más amplia si Urbano no hubiera tardado tanto en definir una situación muy clara. Quedó mano a mano con Daniel Amaya, pero le pegó mal y se quedó con las ganas.
En el arranque del complemento, Paz Juniors volvió a tomar las riendas del encuentro. Eduardo Colazo ganó seguido por la franja derecha y el experimentado Oscar Dertycia inquietó entre los centrales rionegrinos.
El local jugó permanentemente en campo cipoleño, pero no pudo. Primero, porque se encontró con una defensa firme, que competió pocos errores, y segundo porque sus volantes se equivocaron demasiado y no pudieron abastecer a los puntas.
Sin embargo, el local tenía guardado a su hombre gol. Dertycia respondió con la misma moneda y, de cabeza, terminó con la sequía cordobesa y puso la justa igualdad.
A pesar del buen punto y de los festejos en el vestuario, el defensor Osvaldo López se lamentó: «es una pena. En el gol me equivoqué yo y podríamos haber ganado».