Colectivos parados, tránsito caótico... ¿dónde está Soria?

Este miércoles se cumplirá la octava jornada de protesta de los choferes de 18 de Mayo. El intendente está fuera de la ciudad y desde la empresa se quejan por la falta de interlouctores válidos en el municipio.



El servicio funciona sólo de 6 a 10 y de 18 a 22. Los concesionarios piden un subsidio municipal.

El servicio funciona sólo de 6 a 10 y de 18 a 22. Los concesionarios piden un subsidio municipal.

La crisis del transporte público de Roca se profundiza. Durante ocho horas por día, un importante sector del centro de la ciudad queda bloqueado al tránsito, generando un verdadero caos.

Apenas el reloj marca las 10 de la mañana, una veintena de colectivos son atravesados sobre calles principales y la bronca de los automovilistas se manifiesta con bocinazos. Hay embotellamientos sobre avenida Roca, entre el Canalito y Mitre, en la zona de Sarmiento y 9 de julio, sobre calle Italia y también en Belgrano.

Los alumnos que salen temprano, por la mañana, pueden llegar a sus colegios en colectivo, pero deben volver caminando. Lo mismo ocurre para cientos de trabajadores que desde hace más de una semana no pueden cumplir horarios por la falta de transporte en horas de la tarde.

Los choferes de la empresa 18 de mayo realizarán mañana, por octavo día consecutivo, la retención de servicios en las dársenas, a la espera de alguna noticia que destrabe el conflicto.

Sin embargo, los días pasan y no hay novedades.

El único pedido es que la empresa pague las deudas salariales acumuladas a lo largo del año, que ya suman más de cinco millones de pesos.

Por su parte, la empresa espera que el municipio apruebe un subsidio al combustible, tal como ya ocurre en Cipolletti, en Neuquén y en Bariloche.

El titular de “18 de mayo”, Mario Castillo, afirma que no hay comunicación con los referentes municipales, ni con el intendente saliente, Martín Soria, ni con la intendenta entrante, María Emilia Soria.

“Nadie nos llama para avanzar en las negociaciones, ni siquiera los concejales de la oposición”, reclama. “El único gesto fue el aumento del pasaje” que pasó de $29,50 a $34, para los viajes más cortos, siendo de $42,67 los más caros. Para los directivos de la empresa, eso no alcanza para solucionar el problema de fondo.

La confusión e incertidumbre es total. Hasta algunos valores se vieron distorsionados desde el municipio, ya que no se condicen con lo que se cobra en el colectivo: el boleto estudiantil pasó a costar $ 10.26 y no $ 13.40, como se informó oficialmente el lunes.

Ante semejante caos, la pregunta es ¿por qué no existen reuniones, acercamientos, búsqueda de alternativas al conflicto?

La respuesta a “Río Negro” desde el municipio fue que el intendente Soria no está en la ciudad. Algunos aseguran que está de vacaciones. Otros dicen que se fue a Buenos Aires a buscar departamento para su nueva función en la Cámara de Diputados. Lo cierto es que no hay interlocutores válidos, mientras la bronca de los usuarios va en aumento.

¿Quién toma decisiones? Por ahora parece que nadie. Andrea Cornejo, secretaria de Gobierno es quien parece estar al mando, pero no puede tomar medidas políticas, afirman desde dentro del edificio comunal.

Algunas versiones indican que hubo acercamiento de parte de los funcionarios locales con otras empresas como “Mi Bus”, “Vía Bariloche” y “Pehuenche”, pero todas habrían pedido un aporte de subsidios para llegar hasta Roca. “Todas piden más que nosotros. Nosotros con dos o tres millones de subsidio podríamos tirar al menos hasta marzo, cuando creemos que todo comenzará a normalizarse”, considera Castillo, pero admite que en estas condiciones él no seguirá.

Ante la falta de diálogo entre las partes, lo más probable es que toda la semana haya parálisis del transporte ocho horas por día.


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