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¿Cómo nos informamos en el Alto Valle?

Un estudio del Observatorio de Comunicación y Prácticas Sociales de la UNC destaca que en el Alto Valle la gente se informa principalmente a través de la web y redes sociales, con el celular como plataforma preferida. Pero los medios tradicionales aún son claves para validar noticias que “aparecen” en sus muros.

Al igual que la mayoría de la población argentina, los habitantes del Alto Valle están constantemente expuestos a la información y la intercomunicación permanente. El celular es la plataforma privilegiada y las redes sociales son el primer contacto con el consumo de noticias, aunque los medios tradicionales, en especial la radio, siguen teniendo un fuerte protagonismo a la hora de validar esa información que les llega, donde la “proximidad” del periodista con los hechos es uno de los factores más considerados a la hora de elegir.

Estas son algunas de las conclusiones a las que llega el Observatorio de Comunicación y Prácticas Sociales, que funciona en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNC en General Roca. El estudio se basó en encuestas anónimas completas con preguntas abiertas y cerradas a 338 personas mayores de 18 de todo el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, de diverso género, edad y sectores geográficos y sociales en noviembre de 2018. Indagó sobre diversos aspectos del consumo informativo de la población, entre ellos la exposición a las noticias, los temas de interés, las formas de acceder a la información, medios y redes para este consumo, su participación e interacción con los medios y la concepción general del periodismo, entre otros aspectos.

“Nuestro principal objetivo (en el observatorio) es hacer investigación empírica y producir información regional desde una lógica regional, sobre la comunicación en el sentido más amplio del término”, señaló Pablo Schleifer, docente de la carrera de Comunicación y uno de los autores del trabajo, junto a Fabián Bergero y Omar González, además de otros docentes y alumnos de la carrera que colaboraron en la tarea.

“Encontramos que no había suficientes datos sistematizados sobre lo que estaba pasando en nuestra región en esta materia”, agregó.

Entre las principales conclusiones del trabajo está la confirmación de que los consumos informativos de los valletanos coinciden en buena medida con los de las grandes concentraciones urbanas del país, con la web y las redes sociales como vías privilegiadas a la hora de acceder a la información, sobre todo a través de dispositivos móviles, aunque también se observaron patrones de consumo propios de los espacios informativos y periodísticos de menor tamaño.

“El primer dato que llama la atención es confirmar que en Alto Valle no escapamos a lo que denominamos, siguiendo a un autor francés, Bernard Miege, sobre la informatización creciente de la sociedad. Y es que pareciera que con el avance de la tecnología las personas no pudiéramos escapar a la información constante. Casi el 80% de los encuestados está muchas veces, todo el día, chequeando información. Y eso solo si nos detenemos en la periodística, porque también están los mensajes de texto, la publicidad, etc. Hay una necesidad de chequear permanentemente. Hoy uno sale del partido de tenis o del fulbito y lo primero que hace es verificar si le llegó un mensaje o una notificación, un mail, un alerta de algo. Es permanente y continuo”, explica Schleifer.

Omar González, otro de los autores el trabajo, destacó por su parte el protagonismo del celular como vía de acceso a la información.


La información que más leen es la que aparece en los muros de sus redes sociales más que la que les ofrecen los medios.


“Sin dudas el smartphone es la plataforma primordial. Primero se accede a las redes sociales, al sitio web, que son conectivos y que están en el aparatito. Pero una vez que tenés la información la mayoría la va a validar. Y ¿dónde lo hacen? En los medios tradicionales: la radio fundamentalmente, la televisión y cada vez menos los diarios de papel”. Aunque aclara que “el diario de papel no es lo mismo que la marca diario. En la encuesta los sitios más indagados para la confirmación son el ‘Río Negro’ y ‘La Mañana de Neuquén’, en ese orden. En la encuesta nos dicen: ‘No leemos o no compramos más diarios’, pero al mismo tiempo leen esas plataformas para verificar las noticias que les llegan por otras vías”, explica. Según la investigación, la versión digital de “Río Negro” concentra un 20,3% de las preferencias y un 54% de los encuestados afirmó consumirlo.

Al mismo tiempo, el estudio señala que, por su peso específico y capacidad productiva, los diarios regionales siguen fijando en buena medida la agenda de temas informativos locales y regionales, especialmente en la mañana, la hora preferida del público para informarse (un 36,7% según el estudio).


Los encuestados prefirieron las radios locales FM antes que las de amplitud. Y los canales de noticias de cable son más vistos que los abiertos regionales.


Porque otra característica del consumo informativo actual que destaca el trabajo es que es “incidental”, es decir la persona a menudo “se topa” con noticias en su muro de red social o a través de una notificación o mensaje de Whatsapp, como señaló un 36,9% de los consultados.

El papel de la radio

“Aquí hay algo que destacar y es que la radio es fundamental en la región para validar lo que se recibe de las redes y portales, aunque el consumo suele ser simultáneo. La radio sigue siendo una referencia importante, se consume mucho en el hogar, en el trabajo o en el auto cuando se lleva o trae a los chicos en el colegio, algo parecido a lo que en Buenos Aires se llama el ‘regreso’ a la tarde después de la jornada laboral. Ni hablar de las zonas rurales, donde la conectividad a internet o red celular a menudo es muy mala”, señala González.

Al mismo tiempo, destacó: “Me sorprendió gratamente la presencia de las radios universitarias, tanto CALF en Neuquén como Antena Libre en Roca, en términos de comunicación territorializante, con una agenda diferente a la de otros medios, más cercana”, señaló.

El estudio señala que, al menos en el Alto Valle, la radio desplaza a la televisión como medio de consumo informativo, “lo cual parece asociado, en buena medida, con la escasez de propuestas televisivas locales y regionales”.

Esta situación también explicaría la fuerte incidencia que tienen los canales de noticias por cable, como C5N y TN, entre otros, por sobre los canales abiertos 7 de Neuquén y 10 de Roca.

El rol del periodista

Un aspecto destacado de la investigación tiene que ver con la labor periodística y la imagen que tienen los diversos públicos sobre el periodismo.

Pablo Schleifer señala que “una de las cosas que vimos en el estudio es que a la hora de validar información de temas nacionales o internacionales las personas de la región buscan periodistas o medios nacionales o internacionales, por una cuestión de ‘cercanía’ con los hechos, en sus palabras. La creencia es que los periodistas que están en el Congreso, por una cuestión física, acceden a información de primera mano. Hay una idea de que los periodistas que trabajan en grandes medios nacionales son más creíbles que los locales por una cuestión de cercanía física y social con los hechos, una creencia que no necesariamente tiene asidero en la realidad. Opera acá la concentración de medios, el peso específico o el nombre que ha construido tal o cual periodista”.

Al revés, cuanto más regional o local es la información se buscan medios locales o regionales para confirmarla, destacan.


Facebook es la red social más utilizada por las personas encuestadas como canal de información. Ocupa el 35,6% de la torta, seguido por Twitter y Whatsapp, que se instala dentro de las redes sociales como vía de acceso a las noticias. Según la edad, Facebook es la red social preferida en los mayores de 65 años. Los jóvenes optan por Twitter


En ese sentido, los investigadores señalan que lo que buscan el público regional de un periodista es información, transparencia e independencia de los poderes, antes que amplitud de mirada o pensamiento crítico. “Se tiende a confirmar una hipótesis: si el periodismo funciona socialmente es porque en estado práctico, prerreflexivamente, hay una creencia en la neutralidad y la objetividad del discurso periodístico. Cuando se reflexiona teóricamente, todos sabemos que el periodismo es una construcción, que el periodista es un trabajador con jefes, que hay selección, líneas editoriales, etc. Pero en términos prácticos creemos que muestra la realidad, como alguien que mira por la ventana y cuenta lo que pasa, porque si no el periodismo no cumpliría la función social que cumple”, grafica Schleifer.


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