Como si nada ocurriera, las automotrices se ponen a tono

Redacción

Por Redacción

DETROIT, EE. UU. (DPA).- En Detroit ocurren cosas extrañas. Se crean nuevos empleos después de que durante décadas, las tres grandes automotrices estadounidenses –General Motors, Ford y Chrysler– cerraran cada vez más fábricas en el que fuera el bastión de la industria automotriz mundial. Áreas enteras quedaron despobladas, y en el centro de la ciudad muchos edificios aún siguen vacíos. Todavía en la actualidad se advierte a los visitantes de que no visiten ciertas zonas. Y ahora esto: recientemente, Chrysler anunció que introducirá un tercer turno en la planta Jefferson, donde 1.100 empleados fabricarán allí la variante diésel del exitoso todoterreno Jeep Grand Cherokee. La noticia se produce dos años y medio después de la bancarrota de Chrysler y General Motors, empresas que sobrevivieron sólo gracias a la multimillonaria ayuda del Estado. Pero esos tiempos quedaron atrás. En la industria automotriz reina el buen ánimo poco antes del Salón Internacional del Automóvil de Detroit, que comienza mañana. También entre los fabricantes alemanes: Volkswagen (VW) anunció que construirá otra planta en China, BMW está evaluando levantar otra fábrica en Brasil y Daimler ampliará su empresa en el estado norteamericano de Alabama, para producir allí en el futuro entre otros también la clase C. Pero ¿cómo se combinan estos anuncios con la incierta situación económica? Según la agencia calificadora de riesgo Fitch, la venta de automóviles en Europa bajará este año por la crisis de deuda. Asimismo, Fitch parte de la base de que se debilitará el hasta ahora crecimiento pronunciado en los países emergentes, como China, India y Brasil. A raíz de esto, los expertos concluyen que este año, mucho depende del gran mercado estadounidense. Y aquí, todavía hay confianza. “Los clientes deben reemplazar sus automóviles, porque los vehículos son viejos”, dijo la economista de Ford Ellen Hughes-Cromwick. Durante la crisis, muchos estadounidenses postergaron la compra de un vehículo nuevo, lo que actualmente aumenta la perspectiva de ventas, en vista de que las personas tienen otra vez más dinero gracias a la creación de nuevos empleos. Entre los principales “ganadores” en el mercado estadounidense figuraron en 2011 VW, Audi, Porsche, Mercedes, BMW y su filial Mini. Pero la recuperación económica en Estados Unidos es tambaleante. Además, hasta los fabricantes de vehículos de alta gama tuvieron que ofrecer grandes descuentos para movilizar a los estadounidenses a comprar un auto. Ante todo, los fabricantes estadounidenses que se vieron tan afectados por la crisis gozan actualmente de una mejor posición, sostienen los analistas de Fitch.


DETROIT, EE. UU. (DPA).- En Detroit ocurren cosas extrañas. Se crean nuevos empleos después de que durante décadas, las tres grandes automotrices estadounidenses –General Motors, Ford y Chrysler– cerraran cada vez más fábricas en el que fuera el bastión de la industria automotriz mundial. Áreas enteras quedaron despobladas, y en el centro de la ciudad muchos edificios aún siguen vacíos. Todavía en la actualidad se advierte a los visitantes de que no visiten ciertas zonas. Y ahora esto: recientemente, Chrysler anunció que introducirá un tercer turno en la planta Jefferson, donde 1.100 empleados fabricarán allí la variante diésel del exitoso todoterreno Jeep Grand Cherokee. La noticia se produce dos años y medio después de la bancarrota de Chrysler y General Motors, empresas que sobrevivieron sólo gracias a la multimillonaria ayuda del Estado. Pero esos tiempos quedaron atrás. En la industria automotriz reina el buen ánimo poco antes del Salón Internacional del Automóvil de Detroit, que comienza mañana. También entre los fabricantes alemanes: Volkswagen (VW) anunció que construirá otra planta en China, BMW está evaluando levantar otra fábrica en Brasil y Daimler ampliará su empresa en el estado norteamericano de Alabama, para producir allí en el futuro entre otros también la clase C. Pero ¿cómo se combinan estos anuncios con la incierta situación económica? Según la agencia calificadora de riesgo Fitch, la venta de automóviles en Europa bajará este año por la crisis de deuda. Asimismo, Fitch parte de la base de que se debilitará el hasta ahora crecimiento pronunciado en los países emergentes, como China, India y Brasil. A raíz de esto, los expertos concluyen que este año, mucho depende del gran mercado estadounidense. Y aquí, todavía hay confianza. “Los clientes deben reemplazar sus automóviles, porque los vehículos son viejos”, dijo la economista de Ford Ellen Hughes-Cromwick. Durante la crisis, muchos estadounidenses postergaron la compra de un vehículo nuevo, lo que actualmente aumenta la perspectiva de ventas, en vista de que las personas tienen otra vez más dinero gracias a la creación de nuevos empleos. Entre los principales “ganadores” en el mercado estadounidense figuraron en 2011 VW, Audi, Porsche, Mercedes, BMW y su filial Mini. Pero la recuperación económica en Estados Unidos es tambaleante. Además, hasta los fabricantes de vehículos de alta gama tuvieron que ofrecer grandes descuentos para movilizar a los estadounidenses a comprar un auto. Ante todo, los fabricantes estadounidenses que se vieron tan afectados por la crisis gozan actualmente de una mejor posición, sostienen los analistas de Fitch.

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