Condenan a jefe de perrera por maltrato animal
Le aplicaron dos meses de prisión en suspenso. En Fernández Oro deberán cumplir las leyes vigentes.
CIPOLLETTI
CIPOLLETTI (AC).- El encargado de la perrera municipal de Fernández Oro fue condenado por maltrato animal y en la misma resolución la Cámara Primera instó al intendente y al presidente del Concejo Deliberante a que cumplan la normativa vigente en relación con los animales domésticos cautivos. A Luis Castillo le aplicaron la pena de dos meses de prisión en suspenso y el doble de inhabilitación para ejercer funciones en el área denunciada.
Le imputaron los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionarios público y la infracción a dos artículos de la ley de Protección Animal. Los demás procesados, Javier Muñoz Vallejos, Ismael Jofré, Luis Acuña y Rubén Olivares, terminaron absueltos; los primeros dos porque desempeñaron tareas en un período distinto al de la acusación y los últimos dos porque el fiscal Oscar Cid retiró los cargos durante el juicio. “Lo cierto es que la perrera municipal de General Fernández Oro ha funcionado -al menos en el período investigado- como un triste depósito de animales domésticos que virtualmente han sido abandonados a su suerte, amén de los infructuosos esfuerzos de la asociación protectora de animales, en una zona definitivamente inadecuada por la aridez del terreno, la falta de agua en cantidad suficiente y fluida, la falta de infraestructura necesaria y la desidia generalizada que se advierte de parte del órgano estatal administrador, el que tal vez al sancionarse la ordenanza tuvo en la mira dar una solución a un problema como es la existencia de animales sueltos en la vía pública, pero definitivamente no supo dimensionar la tarea que era menester llevar a cabo para que la solución sea integral y acorde a la normativa vigente”, dice la sentencia que firmó la camarista Alejandra Berenguer.
Se consignó en la acusación que en el período transcurrido entre el 21 de abril de 2010 y el 1 de diciembre de 2011 los empleados municipales a cargo de la perrera sometieron a los perros a malos tratos consistentes en no alimentarlos en cantidad y calidad suficientes. También le cuestionaron que no mantuvieron la limpieza adecuada de las instalaciones.
Las actuaciones se iniciaron el 21 de noviembre de 2011 con la denuncia penal de Marina Marini en representación de la Asociación Protectora de Animales.