Condenaron a los cinco policías por el caso Balladini

La sentencia se conoció este mediodía. A los cinco imputados les aplicaron dos años de prisión en suspenso y el doble de inhabilitación.

Redacción

Por Redacción

CIPOLLETTI

CIPOLLETTI (AC).- Los cinco policías acusados de golpear a Ariel Balladini fueron condenados a dos años de prisión en suspenso y el doble de inhabilitación para ejercer sus funciones. El tribunal de la Cámara Primera convalidó la hipótesis del fiscal Ricardo Maggi, que en los alegatos acusó por el delito de “vejaciones en concurso con lesiones leves”. Los imputados participaron de un procedimiento en 2005 que terminó con la detención del joven abogado, hijo de Alberto Balladini entonces presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ).

Carlos Ojeda, Javier Martín, Oscar Williams, Gabriel Sáez y Cristian Riquelme fueron condenados ayer por el delito de “vejaciones agravadas por el uso de violencia”. El defensor de tres de los imputados, Gustavo Lucero, manifestó su desacuerdo con la sentencia pero se abstuvo de emitir alguna opinión porque cuando fue consultado todavía no conocía los argumentos del fallo.

El hecho por el que los suboficiales llegaron a juicio ocurrió en la madrugada del 2 de octubre de 2005. Esa noche, Ariel Balladini no quiso pasar por el detector de metales que tenían en el boliche de la Ruta 22 en Cipolletti y entonces el personal de seguridad le negó el ingreso. El joven abogado se cruzó al destacamento policial y convocó a los policías de la Comisaría Cuarta. Pero después discutió con ellos y se lo llevaron detenido por una contravención.

Terminó alojado en un calabozo de la unidad policial hasta que llegó su padre, que en ese momento ejercía la presidencia del STJ, habló con el comisario José Dutra y lo retiró. Antes, el médico policial constató 15 lesiones.

Ariel Balladini dijo en el juicio que no lo golpearon durante el traslado, pero aseguró haber recibido patadas en el piso dentro y fuera del calabozo. Sin embargo, otro hombre que estaba detenido negó la versión del denunciante aunque reconoció que sí escuchó gritos.

Cuando el juez del STJ llegó a la Comisaría Cuarta uno de los imputados le impidió el ingreso al sector de calabozos. Entonces apareció el jefe de la unidad y Balladini se entrevistó con Dutra. Fue en esas circunstancias que su hijo fue trasladado a una oficina, en donde supuestamente se iban a realizar los trámites de rigor. Pero tanto Balladini padre como el hijo y el propio comisario Dutra terminaron involucrados en un forcejeo y todos cayeron al piso. Los testigos dijeron que fue un revuelo. Finalmente, el abogado se retiró de la unidad y no hubo ninguna constancia de las actuaciones.

La causa demoró casi diez años en llegar a juicio.


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