Continua la violenta represión en Ucrania

Manifestantes ucranianos tomaron el correo central en Kiev y resistieron un operativo policial para desalojarlos de la principal plaza de la capital, un día después de enfrentamientos que dejaron 26 muertos en el país y generaron temores mundiales a un prolongado derramamiento de sangre.

Por Redacción

Internacionales

La violencia política, que causó al menos 600 heridos y en el peor momento de Ucrania desde su independencia de la Unión Soviética, agrava una crisis que empezó hace tres meses y expresa una vieja disputa de fondo por la identidad de esta nación de 46 millones de habitantes dividida entre adherentes a Rusia y a Occidente.

En una señal ominosa, el máximo responsable de la seguridad de Ucrania acusó a opositores de robar cientos de armas de depósitos gubernamentales y anunció una operación “antiterrorista” de alcance nacional en la cual, según el Ministerio de Defensa, podrían participar soldados.

Horas más tarde, el presidente ucraniano, el prorruso Viktor Yanukovich echó al jefe de las Fuerzas Armadas, general Volodymyr Zamana, y lo reemplazó con el jefe de la Marina, almirante Yuriy Ilyin, informó la página web de la Presidencia ucraniana.

En tanto, los manifestantes opositores tomaron hoy el edificio del correo central en Kiev, ubicado frente a la Plaza Independencia, luego de que otro inmueble cercano que ocupaban, la Casa de los Sindicatos, se incendiara ayer durante violentísimos choques con la policía cuando ésta intentó desalojar la plaza.

Miles de manifestantes armados con bombas y fuegos artificiales quemaron barricadas y varias carpas para levantar un muro de fuego y defender la plaza, que ocupan desde hace tres meses y que se ha convertido en un símbolo de sus protestas contra Yanukovich. La oposición exige la renuncia del presidente, en el poder desde 2010, y elecciones anticipadas, pero el mandatario se muestra dispuesto a resistir hasta el final.

Hoy, en un comunicado, Yanukovich acusó a los manifestantes de la violencia y dijo que los líderes opositores “cruzaron una línea roja cuando llamaron a la gente a las armas”, informó CNN. El presidente anunció además una jornada de duelo por los muertos.

Télam