Crimen del ingeniero en Neuquén: “Hubiese preferido que se mate”

La madre del imputado, Marcos Guzmán, lamentó lo ocurrido, pero acusó al sistema de salud mental de Provincia. La defensa insiste con su estado psicológico.



En el cierre de las testimoniales la madre y dos amigos del imputado declararon en la sala de audiencia. Foto: Florencia Salto

En el cierre de las testimoniales la madre y dos amigos del imputado declararon en la sala de audiencia. Foto: Florencia Salto

“Hubiese preferido que Marcos se mate, antes de lastimar a otra persona”, se lamentó Carola Guzmán, pero cargó de responsabilidades al sistema público de salud mental por haber “abandonado” a su hijo. Con la última declaración citada por la defensa, finalizaron las testimoniales en el juicio por jurados que busca esclarecer el crimen del ingeniero Matías Lozano (34). Los alegatos se realizarán el jueves y a su término el jurado popular emitirá su veredicto.

La mujer es la madre del imputado Marcos Fontán Guzmán (20) y junto a otro puñado de testigos participó en el juicio para intentar demostrar que el joven era “bueno” pero que padecía de una serie de trastornos que no fueron correctamente abordados. Aseguró que no se sintió “bien contenida” por personal del hospital Castro Rendón, donde el muchacho permaneció alojado desde el 10 de octubre hasta el 27 de noviembre, un día antes de cometer el homicidio.

También prestaron declaraciones dos amigas del joven, quienes relataron cómo había sido la infancia y la adolescencia, lo describieron como un muchacho simpático y bueno pero reservado, que tenía conflictos con su familia y que en los últimos meses se había mostrado “bajoneado” describió una de ellas.

A su vez, ambas coincidieron en que el muchacho les había manifestado que su decisión era quitarse la vida y que eso motivó su internación en el hospital: “Esto (por el crimen), ocurrió porque los médicos no trataron bien a Marcos, él no estaba bien cuando lo dejaron volver a su casa”, manifestó una de ellas.

Fecha

28
de noviembre de 2018 a la madrugada fue el homicidio de Matías Lozano, un joven profesional petrolero.

La posición de la defensa, ejercida por el abogado Gabriel Gutiérrez, busca plantear los problemas psicológicos y psiquiátricos del imputado. El primer día de juicio planteó que pudo haber atravesado un brote psicótico al momento del crimen.

Esta teoría comenzó a desmoronarse porque los propios testigos de la defensa que declararon el pasado miércoles, fueron especialistas de salud mental y peritos de parte, que reconocieron que el joven, tras el hecho, no mostraba síntomas de esta patología. Si advirtieron que estaba transitando problemas de conducta.

A las 8:30 está previsto que las partes pronuncien sus alegatos de cierre, donde expondrán sus conclusiones finales y buscarán que el jurado popular emita un veredicto de culpabilidad o no culpabilidad. Luego el tribunal pasará a deliberar a puertas cerradas y se prevé que en el transcurso del día se conozca su decisión.


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