Cultura, iglesias, ciudadanía y votos



Pese a que el país vive las horas económicas más difíciles de los últimos años, los debates políticos escalan por otras ramas. Los analistas tradicionales podrían lanzar dardos acusadores por considerar que son tópicos “blandos” que provocan miopía. Sin embargo, los temas que más palabras se llevaron esta semana en Neuquén ya no pueden escindirse de la política: minorías, movimientos por los derechos, ideología y religión.

El obispo de Neuquén, Fernando Croxatto, que lidera la iglesia con el legado de Jaime De Nevares, una de las diócesis con más historia en el compromiso de la defensa de los derechos sociales, planteó con simpleza parte de la discusión: la separación de la Iglesia del Estado representa más libertad para sus expresiones. El gobernador Omar Gutiérrez apoyó la moción diciendo que “ha llegado el tiempo de debatir”.

No es que la Iglesia católica no tenga libertad de expresión. Incluso la Constitución de Neuquén define al Estado provincial como laico. Y fueron los líderes católicos los que tuvieron un rol central y determinante en el entramado político que torció el debate legislativo por la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). Pero quizás esa batalla ganada sirvió de puntapié para poner en agenda una serie de temas, muchos de ellos ya consagrados en leyes, que son una piedra en sus zapatos. Allí otros sectores cristianos se muestran más activos.

La situación quedó evidenciada con el conflicto iniciado por la intervención de dos militantes de ultraderecha con estatus de tuiteros reconocidos que, invitados al colegio evangelista AMEN de la capital neuquina, tuvieron un enfrentamiento con un grupo de alumnas a las que maltrataron verbalmente. La provocación caló tan hondo y generó tal revuelo que obligó a la ministra de Educación, Cristina Storioni, a tomar intervención en el asunto.

Desde la dirección de la escuela se oponen a temas puntuales: la educación sexual integral (ESI), reconocer la identidad de género y el matrimonio igualitario.

El colegio AMEN tiene 40 años. Pertenece a la iglesia Jesús es Rey, cuna política del diputado nacional David Schlereth (Cambiemos) y dirigida por el pastor Hugo Márquez, quien convocó a sus fieles a no quedarse callados. Y éstos le correspondieron: el viernes bloquearon la Gobernación.

Allí volvieron a acusar al ministerio de Ciudadanía, que conduce Gustavo Alcaraz, de “persecución” por querer imponerles “ideología de género”.

En un mensaje, que puede verse completo en su cuenta de Facebook, Márquez aseguró que piensan abrir un nuevo colegio. “Siempre agradezco al gremio (ATEN)”, señaló, y dijo no ser irónico. Aseguró que producto de los paros desde hace años su escuela no tiene cupos. “Así como estoy agradecido al gremio pronto le voy a enviar una nota al colectivo Lgtbi que nos va a permitir abrir otro colegio”, dijo, y lo adjudicó a que “están haciendo tantas aberraciones como naturalizar la homosexualidad”.

El Estado neuquino financia los establecimientos de gestión privada con 665 millones de pesos al año. El AMEN reciben alrededor de dos millones mensuales. Más allá del financiamiento, la currícula educativa es potestad del Consejo Provincial de Educación (CPE). Por estas horas el CPE evalúa posibles sanciones al colegio AMEN por su negación a dictar contenidos obligatorios.

El tema no se le escapó al gobierno provincial. “Creemos que no hay que esconderse para hacer política. Hay que sincerar los debates”, dijo un influyente ministro del gobernador. Por primera vez desde su creación, el ministerio de Ciudadanía se explica en sí mismo. Quizá el pastor evangélico ayudó a visibilizarlo de una manera como ni los mejores defensores del gutierrismo pudieron.

Un ministerio que tiene como eje las minorías y los derechos sociales (y humanos) tiene un sentido político claro. Quizá no en el terreno tradicional de los votos, pero sí en la discusión cultural. Y como quedó en evidencia esta semana: ese terreno, el de las ideas y las “ideologías”, parece ser un campo muy fértil para el cultivo de las fibras políticas contemporáneas que se medirán en el 2019.

El obispo de Neuquén, Fernando Croxatto, planteó con simpleza parte de la discusión: la separación de la Iglesia del Estado representa más libertad.

Quizás la IVE sirvió de puntapié para poner en agenda temas que son una piedra en sus zapatos. Allí otros sectores cristianos se muestran más activos.

Panorama de Neuquén

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El obispo de Neuquén, Fernando Croxatto, planteó con simpleza parte de la discusión: la separación de la Iglesia del Estado representa más libertad.
Quizás la IVE sirvió de puntapié para poner en agenda temas que son una piedra en sus zapatos. Allí otros sectores cristianos se muestran más activos.

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