Phil Collins pasa al frente: 50 años de A Trick Of The Tail, el primer disco de Genesis sin Peter Gabriel

El 2 de febrero de 1976, Genesis editó su primer disco sin Peter Gabriel. La banda no se limitó a sobrevivir al cambio, sino que lo transformó en una renovada fuerza artística.

"¿Yo el cantante? Ustedes están locos!". Phil Collins. Mike Rutheford, Steve Hackett y Tony Banks parece reírse de una ocurrencia, que sería real.

Peter Gabriel era mucho más que el cantante de Genesis. Su figura superaba cualquier estándar conocido. Era el motor creativo e interpretativo más inquieto y original que la escena de la música popular había conocido hasta entonces. Gabriel no solo había teatralizado su vocalización, sino que acompañaba todo aquello con excéntricos vestuarios. Genesis no era solo música, también era dramaturgia.


Pero en 1975, decidió irse de la banda que había creado y liderado lírica y estéticamente desde 1967. ¿Cómo reemplazar a un artista así? No haciéndolo. De hecho, Genesis siguió haciendo música y convirtiéndose en una de las bandas más exitosas sin un cantante porque la voz de Genesis en los siguientes treinta años fue la de su baterista.


Cuando Peter Gabriel se fue de Genesis, en enero de 1975, la banda estaba pasando su mejor momento hasta entonces, pero, sin su líder, qué iba a ser de ella fue una pregunta que atravesó a todos, sobre todo a los propios músicos, el bajista Mike Rutheford, el tecladista Tony Banks, el guitarrista Steve Hackett y el baterista Phil Collins. Todos imaginaban el fin de la banda, acaso la más original de la escena de la música progresiva. Pero los músicos, aunque no exentos de las mismas dudas que el resto del mundo, tenía otros planes. O en realidad los mismos de siempre: seguir haciendo música.


Ya sin Gabriel, la banda retomó el trabajo sin muchas certezas sobre cómo iban a ser las cosas. Por lo pronto, decidieron audicionar cantantes. Un anuncio anónimo en la Melody Maker buscaba cantante “para un grupo al estilo Genesis”. El anuncio, obviamente, lo había publicado la propia banda.
En poco tiempo, unas 400 cintas llegaron a la oficina de Charisma Records. Entre ellas había maquetas de algunos “cantantes muy conocidos”, recuerda Banks, aunque nunca dijeron quiénes habían tenido la osadía de intentar reemplazar a Peter Gabriel.


Como era de esperar, nadie dio la talla. Por un momento, intentaron trabajar las canciones sin voces y ver qué pasaba, pero les resultaron muy aburridas en un punto. Curiosamente, fue Collins quien había estado enseñando las canciones a los aspirantes. Curiosamente, o no, porque el baterista había sido el vocalista principal en dos canciones de Genesis: “For Absent Friends”, de Nursery Cryme (1971), y en “More Fool Me”, de Selling England By The Pound (1973). Su voz había encajado especialmente bien con la de Peter Gabriel en The Lamb. Pero en ese momento, nadie consideraba al baterista como un posible cantante principal.


Hasta que otro baterista, Bill Bruford, ex Yes y King Crimson, le sugirió que se probara él como cantante. Andrea, esposa de Collins, que lo conocía desde la escuela de teatro y lo había visto cantar y tocar la batería, sugirió lo mismo.


Collins les hizo caso. La primera canción que cantó fue ”Squonk” y funcionó. Cantó otra canción. Y luego otra más. “Todo el mundo estaba un poco escéptico”, recuerda Collins. “Pero empezamos a grabar y fuimos sacando una canción tras otra”. Por extraño que parezca, los timbres y entonaciones de Gabriel y Collins se parecían, al menos en ese momento, más de lo que podía imaginarse. Las sesiones de lo que finamente sería A Trick Of The Tail comenzaron en los Trident Studios en octubre de 1975 y al cabo de poco más de un mes el trabajo ya estaba casi listo.

“Sabíamos desde el principio que los disfraces no formarían parte. Solo había que mirar a Phil para darse cuenta de que no le habría quedado bien una máscara de flores».

Mike Rutheford, bajista de Genesis


Lo que el álbum sí compartía con la era Gabriel eran lo que Banks llamaba “canciones con historia”. La mayor parte de A Trick Of The Tail tiene una atmósfera onírica e infantil. Musicalmente, A Trick of the Tail reafirmó las credenciales de rock progresivo de Genesis, al tiempo que refinó sutilmente su enfoque. “Dance on a Volcano”, la canción que abre el disco ubica a la batería en un primer plano que no había tenido hasta entonces.


“Squonk” y “Entangled» destacaron la capacidad del grupo para combinar arreglos intrincados con accesibilidad melódica, algo que se profundizaría con los siguientes discos, más pop y menos progresivos.


Los teclados en capas de Tony Banks, la base rítmica de Mike Rutherford y el trabajo texturizado de la guitarra de Steve Hackett se combinaron para crear un disco cohesionado y rico en detalles. S bien fue cierto, muy cierto, que la partida de Peter Gabriel generó dudas sobre si era posible que Genesis continuase sin él, no menos cierto es preguntarse cuánto tiempo más podría haber sostenido Genesis las excentricidades escénicas de Gabriel. Quizás era cuestión de tiempo, con o sin Gabriel. Fue sin Gabriel. Y el éxito de A Trick Of The Tail demostró que Genesis podía seguir contando historias sin disfraces.


En noviembre, el primer disco post Gabriel estaba terminado. “Creo que sabíamos que habíamos hecho un buen álbum”, reconoce Rutherford. «Ya parecía un nuevo capítulo». Editado el 2 de febrero de 1976, su portada sugería la de un libro de cuentos de hadas victoriano. En ella aparecían un delincuente enmascarado, un juez de nariz ganchuda, una anciana marchita y un Squonk sollozando, todos dibujados por el artista Colin Elgie.


“Teníamos que demostrar que podíamos hacerlo sin Peter”, declaró en su momento Banks a Melody Maker. Y vaya si lo demostraron.


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