Dañaron la estatua que recuerda al policía José Aigo

El presunto asesino es el prófugo Antonio Salazar Oporto

Por Redacción

Gentileza

No se hallaron evidencias que permitan estimar los motivos del atentado.

JUNÍN DE LOS ANDES (ASM).- La estatua ecuestre que recuerda al policía rural José Aigo, “Cochele”, asesinado en 2012, apareció ayer vandalizada por manos anónimas en el paraje Cuesta Pilolil, donde se produjo el fatal desenlace a manos de un ciudadano chileno prófugo de la justicia en su país, por entonces residente en Argentina bajo falsa identidad y hoy buscado con pedido de captura internacional. El rostro, el arma y también las orejas del caballo sufrieron los embates de los vándalos. Familiares del agente realizaron la denuncia, por lo que interviene la Fiscalía en una investigación por daños. Sin embargo, no se hallaron inscripciones u otras evidencias que pudieran sugerir a primera vista la autoría u origen de la acción desaprensiva. El lugar está a 45 kilómetros de esta ciudad por Ruta 23, camino a Aluminé. Conviene recordar que el crimen del policía tuvo fuertes repercusiones políticas, al punto que uno de los involucrados en la investigación fue Marcos Fernández, hijo del intendente de San Martín de los Andes. El joven en primera instancia fue condenado por falso testimonio y encubrimiento y luego absuelto por un Tribunal de Impugnación, junto con su esposa Analía Godoy. Fernández era el conductor de la camioneta en aquella madrugada del 7 de marzo de 2012, cuando transportaba a dos personas que a la postre resultaron ser los ciudadanos chilenos Antonio Salazar Oporto y Alexis Cortés Torres, ambos sindicados más tarde como miembros de organizaciones políticas surgidas en su país y que reivindican la lucha armada. Salazar Oporto fue quien disparó a matar contra Aigo.

Junín de los Andes


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