Declaró el papá de Ángeles
Ahroa habrá que esperar hasta el martes próximo, cuando el juez resolverá si procesa por homicidio al portero Jorge Mangeri, detenido y principal sospechoso por el crimen.
JUDICIALES
Hoy, en medio de una polémica mediática por la difusión periodística de las fotos del cadáver en el momento del hallazgo, el juez Javier Ríos escuchó como testigo al único querellante en el proceso, el papá de la chica de 16 años.
Con prudencia a la hora de hablar con los periodistas, Franklin Rawson insistió en pedir “a la Justicia que llegue al fondo de la verdad de lo que le pasó a mi hija. Que investigue con seriedad e imparcialidad. Por eso no puedo estar opinando y sospechando”.
“Tengo un rol claro y no sospecho ni dejo de sospechar de nadie así como ni acuso ni defiendo a nadie. Quiero saber la verdad; quiero saber qué le pasó a mi hija”, afirmó Rawson ante los periodistas a la salida de los tribunales.
El caso de Ángeles Rawson, asesinada el 10 de junio pasado, entró ahora en un compás de espera hasta el martes próximo, cuando el magistrado resolverá si procesa por homicidio al portero Jorge Mangeri, detenido y principal sospechoso por el crimen.
Con una sugestiva frase Rawson se limitó a decir que no tiene diálogo con su mujer y madre de su hija, María Elena “Jimena” Aduriz. Fue cuando le preguntaron si era verdad que su ex esposa tenía problemas de salud, y el papá de Ángeles respondió: “En este momento no tengo diálogo con ella así que no lo sé”.
Por su parte, su abogado, Pablo Lanusse, advirtió que por el momento el único sospechoso es el portero, al señalar que “lo que hoy está concreto es que restos genéticos se encontraron del único detenido, en tres dedos de Ángeles”. “Esto compromete aún más a Mangeri en los hechos. No hay ningún otro ADN identificado que no sea el de Mangeri”, ratificó el abogado.
“Franklin dijo lo mismo que ya había señalado cuando hizo la denuncia. Hay cosas que por prudencia quedan en el marco de la declaración”, dijo el abogado, abriendo una incógnita sobre los detalles de las relaciones familiares sobre las cuales les pudo haber preguntado el juez y que no trascendieron.
Mientras tanto, la familia del portero siguió defendiéndolo en distintos medios de comunicación, pero la esposa del encargado, Diana, evitó a los periodistas que la esperaban en la puerta de la casa donde habría ocurrido el crimen.
La mujer, que atraviesa una enfermedad y está usando un cuello ortopédico, se tuvo que retirar del edificio para hacer una consulta médica por una descompensación, esquivando a los cronistas, fotógrafos y camarógrafos que querían su testimonio. Dicen que fue por su malestar que la mujer no fue, como había previsto, a la cárcel de Ezeiza para visitar a su marido.
Trascendió no obstante que Mangeri será visitado el domingo próximo por uno de los peritos de parte puestos por la defensa para ir conociendo su perfil psicológico con vistas al examen psiquiátrico que deberá ordenar en breve el juez Ríos.
El martes próximo a Ríos se le vencerían los plazos para dictar el procesamiento con prisión preventiva del portero, y aunque se da por seguro que el encargado continuará tras las rejas se espera saber bajó que figura se encuadrará el hecho.
En ese sentido, el juez esperaba además los resultados del resto de los exámenes de laboratorio sobre la soga con la que apareció atada Ángeles, el sótano, el departamento del portero, su auto y un container de basura, pero se entendía como un elemento de contundencia las pericias que determinaron que Ángeles tenía huellas de ADN del portero bajo sus uñas.
Fuente: DyN.-