Delpo, el asado puede esperar…

Venció a Bautista Agut en un partido duro y hoy va contra Nadal, por la final olímpica. Cuando llegó a Río y le tocó Djokovic, pensó en una rápida vuelta a Tandil. Ahora tiene dos chances de medalla.

Por Redacción

Abrió sus kilométricos brazos, aplaudió al público, saludó al rival, y entonces, mientras la hinchada argentina lo ovacionaba, Juan Martín Del Potro cayó en la cuenta de lo que había logrado. Se tomó la cabeza con ambas manos mientras caminaba por la cancha, se sentó en la silla, tapó su cara con la toalla y soltó, seguramente, las lágrimas de la revancha a tanto sufrimiento y casi tres temporadas alejado de las canchas.

La Torre de Tandil dio otro paso olímpico y ahora la chance es doble. Venció a Roberto Bautista Agut por 7-5 y 7-6 (7-4) y se clasificó para las semifinales. Hoy se las verá con Rafael Nadal y buscará otro milagro, aunque una derrota le daría la chance de pelear por el bronce, tal como ocurrió en Londres 2012, cuando bajó a Novak Djokovic.

Precisamente, el mejor jugador del planeta fue su primer escollo y lo sacó de los Juegos. Por eso ayer bromeó cuando le preguntaron si soñaba con este presente. “No, lo que me imaginaba era el asado tan rico que me iba a comer (en su vuelta a Tandil)”, largó. De cara al partido de hoy, opinó: “Cuanto menos piense en Rafa, mejor será para mi cuerpo”.

Es que el de ayer fue un partido largo, desgastante. Y el propio Delpo tuvo alguna responsabilidad en la duración del encuentro, sobre todo porque prolongó el primer set más de lo que aconsejaban las circunstancias. Rápidamente se puso 3-0, pero se quedó y finalmente lo ganó 7-5.

Bautista, número 17 del ranking, es un jugador sin grandes golpes, pero tiene piernas ágiles, es dueño de una derecha respetable y se mueve con inteligencia en la pista. Con esas armas encaró el segundo set.

Y en algún momento dio la sensación de lograr su propósito. Comenzó a acusar el cansancio el argentino, sus piernas se movían lentas (incluso tuvo un amago de calambre en el décimo game), llegó varias veces tarde a impactar la pelota y Bautista fue ganando en confianza.

Pero los jugadores diferentes agrandan en los momentos decisivos. Con 6-5 abajo y el saque a favor, Del Potro volvió a ser el del comienzo. La derecha letal, el saque poderoso y las piernas otra vez activas lo depositaron en el tie break.

Incluso el desempate recordó a aquel lejano primer set, cuando todavía brillaba el sol en Río. Se puso 4-0 Del Potro a puro palazo, volvió a tener un bache hasta el 4-4, y entonces sí, con absoluta seguridad golpeó cada pelota hasta que Bautista devolvió muy largo un saque y decretó el 7-4 final.

Del Potro vuelve a estar en las semifinales olímpicas, pero esta vez es especial. Él mismo admitió que no hace mucho se sintió un exjugador.

Juan Martín estuvo al borde del abismo en el tercer set, pero recuperó la potencia con su saque y fue contundente en el tie break definitorio.

“Son momentos espectaculares. Después de mucho tiempo de verlo por televisión, estar ahí otra vez es algo soñado”.

Del Potro ya se colgó el bronce en Londres y ahora va por más en Río 2016.

Datos

para tener en cuenta

Datos

Juan Martín estuvo al borde del abismo en el tercer set, pero recuperó la potencia con su saque y fue contundente en el tie break definitorio.
“Son momentos espectaculares. Después de mucho tiempo de verlo por televisión, estar ahí otra vez es algo soñado”.
63%
Juan Martín aprovechó 5 de las 8 chances para quebrar el servicio de su rival y fue clave. Bautista terminó con 3/7 (43%)
42
fueron los tiros ganadores de la Torre de Tandil. El español sumó 20. Determinante.
8-4
está el historial a favor de Nadal, contra Delpo. La última vez que se enfrentaron, en el Masters de Shanghai 2013, fue triunfo argentino: 6-2 y 6-4.
4
las medallas que tiene el tenis argentino: una plata (Sabatini) y tres bronces (Frana-Miniussi, Suárez-Tarabini y Del Potro)

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