El día que Jorge Messi renunció a su trabajo para acompañar a su hijo a cumplir su sueño
El padre de Lionel dejó atrás su empleo en la metalúrgica Acindar y terminó instalándose con un chico de apenas 13 años en Barcelona.
Mucho antes de convertirse en el representante y hombre de confianza de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, Jorge Messi llevaba una vida completamente alejada de las grandes negociaciones del fútbol internacional. Trabajaba en la siderúrgica Acindar y tenía un empleo estable cuando tomó una decisión que cambiaría para siempre el destino de su familia: dejar atrás aquella seguridad para acompañar a Lionel a Barcelona y apostar por su sueño de convertirse en futbolista profesional.
El viaje a Barcelona que cambió la vida de la familia Messi
En septiembre de 2000, Jorge viajó a Cataluña junto a Lionel, que tenía apenas 13 años, para que realizara una prueba en las divisiones inferiores del Barcelona. La oportunidad apareció en un momento especialmente complejo para la familia, que debía afrontar el costo del tratamiento por el déficit de hormona de crecimiento que le habían diagnosticado al joven rosarino.
Por entonces, Jorge estaba muy lejos del universo que años después lo tendría como protagonista de contratos y acuerdos millonarios. Trabajaba en Acindar, tenía estabilidad laboral y cobraba alrededor de 1.600 pesos mensuales, según contó él mismo tiempo después, mientras que el tratamiento de Lionel demandaba aproximadamente 900 pesos por mes.
La decisión de abandonar aquella vida no fue inmediata. Acindar inicialmente le conservó su puesto mientras esperaba saber qué ocurriría con la aventura europea de su hijo. Jorge necesitaba certezas antes de renunciar definitivamente al trabajo y trasladar su vida al otro lado del Atlántico.
La apuesta de Jorge Messi por el sueño de Lionel
El Barcelona finalmente avanzó con la incorporación del juvenil y la familia decidió continuar con el proyecto en España. Para hacerlo posible, Jorge debía dejar su trabajo y comenzar prácticamente desde cero en Cataluña junto a su hijo.
Pero el sacrificio familiar tendría otro capítulo todavía más difícil. La adaptación no resultó sencilla y Celia Cuccittini regresó a la Argentina junto con los otros hijos del matrimonio, mientras Jorge decidió permanecer en España con Lionel.
Padre e hijo quedaron entonces a miles de kilómetros de buena parte de la familia. Jorge contó años después que, durante aquellos primeros tiempos, utilizaban parte de los ingresos para mantenerse en Barcelona y enviaban el resto a Rosario.
La dimensión emocional de esa etapa también quedó reflejada en los recuerdos del propio Lionel. “Mi viejo estuvo siempre al lado mío. Vivimos muchas cosas feas”, expresó años después al hablar de aquellos meses marcados por la distancia, la incertidumbre y las dudas sobre el futuro.
La pregunta de Jorge Messi que Lionel respondió a los 13 años
En medio de aquel escenario, hubo un momento en el que Jorge volvió a poner la decisión en manos de su hijo. Le preguntó si quería continuar intentando abrirse camino en Barcelona o si prefería regresar juntos a Rosario.
La respuesta de aquel adolescente terminaría definiendo el futuro de ambos.
“Yo quise seguir y él se quedó conmigo”, recordó Messi años después.
En aquel momento no existían los Balones de Oro, las Champions League, los récords, el Mundial ni los contratos multimillonarios. Había un padre que había dejado su empleo, una familia separada entre dos continentes y un chico de 13 años intentando hacerse un lugar en un país desconocido.
De trabajador de Acindar a representante de Lionel Messi
Con el paso de los años, la apuesta comenzó a dar resultados. Lionel avanzó por las categorías inferiores del Barcelona, llegó al primer equipo y comenzó el camino que terminaría convirtiéndolo en una leyenda del fútbol.
Al mismo tiempo, Jorge pasó de ser aquel trabajador de la industria siderúrgica a encargarse de buena parte de los asuntos profesionales de su hijo. Se convirtió en su representante y participó en las principales decisiones contractuales y comerciales de una carrera que adquirió dimensiones globales.
La confianza entre ambos se mantuvo incluso cuando Lionel ya era una superestrella. El futbolista explicó públicamente que su tarea era concentrarse en jugar al fútbol mientras su padre se ocupaba de todo aquello que sucedía fuera de la cancha.
Vista más de dos décadas después, aquella decisión tomada en Rosario se convirtió en uno de los grandes puntos de inflexión de la historia del fútbol moderno. Jorge Messi dejó una vida estable para quedarse al lado de un chico que todavía no podía saber hasta dónde llegaría. Lionel solamente tenía una certeza: quería seguir jugando. Y su padre decidió acompañarlo.
Mucho antes de convertirse en el representante y hombre de confianza de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, Jorge Messi llevaba una vida completamente alejada de las grandes negociaciones del fútbol internacional. Trabajaba en la siderúrgica Acindar y tenía un empleo estable cuando tomó una decisión que cambiaría para siempre el destino de su familia: dejar atrás aquella seguridad para acompañar a Lionel a Barcelona y apostar por su sueño de convertirse en futbolista profesional.
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