Después de la tormenta, la Copa América se encamina en Brasil

El torneo se jugará desde el 13 de junio en el vecino país con cuatro sedes confirmadas.

Si bien continúan los cuestionamientos en Brasil por la realización de la Copa América, luego de muchas idas y vueltas el certamen se afirma para jugarse en ese país con cuatro sedes confirmadas.

En principio, la Copa se iba a disputar en dos países, pero la crisis política y social en Colombia y la situación sanitaria en Argentina, cambiaron las condiciones.

El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, oficializó las nuevas sedes en Brasil a través de un video. En el mismo expresó que su organismo "estará realizando los juegos con toda la seguridad posible, sin presencia de público y con protocolos sanitarios rígidos. En breve estaremos anunciando los estadios en que serán realizados los partidos".

Por su parte, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo que se enteró de la oferta para ser la sede de la copa por la Confederación Brasileña de Fútbol y que luego de consultar a los ministros dio el visto bueno, a pesar del alerta de colapso hospitalario que se registra en San Pablo, Pernambuco, Paraná, Brasilia, Rio Grande do Sul, Santa Catarina y otros.

Los jugadores manifestaron su preocupación por la falta de certezas y la incertidumbre de los últimos días. Sergio Agüero y Diego Godín fueron dos de los que hablaron al respecto.

Las medidas para poder jugar la Copa en Brasil incluyen el hecho de achicar las delegaciones que llegarán para el certamen. Además, los partidos se jugarán todos sin público, pese a la intención de Conmebol de tener público al menos en la final.

En el Congreso brasileño, la oposición repudió la organización del certamen, que se metió en la comisión parlamentaria del Senado que investiga al gobierno y su rol en la pandemia. "Es un escarnio, es el campeonato de la muerte", dijo el relator de la comisión, Renán Calheiros, del Movimiento de la Democracia Brasileña.

En Brasilia, también la Corte Suprema fue activada por los opositores Partido de los Trabajadores (PT) y Partido Socialista Brasileño (PSB).

Es por eso que el martes el juez del Supremo Tribunal Federal Ricardo Lewandowski, encargado en la corte de todos los asuntos judicializados de la pandemia, pidió oficialmente al gobierno informaciones sobre las negociaciones con la Conmebol.

Para Bolsonaro, la polémica sobre la organización del certamen luego de haber sido sede en 2019 tiene que ver con la relación con los medios desarrollada por su gobierno, al que se le opone la cadena Globo, la más importante del país.Conmebol cerró el contrato de exclusividad con el canal SBT, el cuarto en audiencia, del magnate Silvio Santos, una suerte de Alejandro Romay brasileño, cuyo yerno es el ministro de Comunicaciones de Bolsonaro, Fabio Faria.

El canal bolsonarista desplazó a Globo para transmitir los partidos de Brasil.


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