Jóvenes condenados a prisión por portación ilegal de armas

Los imputados le habían robado unos 5.000 pesos a una pareja luego de amenazarlos. En el juicio se reveló la venta de estupefacientes en el centro de Bariloche.

Por Redacción

Maximiliano Javier Victoria, Juan Manuel Guerrero y Juan Javier Pérez fueron juzgados por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego con aptitud para el disparo. Sin embargo, el fiscal de Cámara Martín Lozada retiró la acusación porque no hubo pruebas suficientes. Y sólo pidió condenar a los tres jóvenes por el delito de portación ilegal de armas de guerra.

Los jueces de la Cámara Criminal Segunda, Gregor Joos, Marcos Burgos y Rubén Marigo, absolvieron a Pérez, de 34 años, y ordenaron su inmediata libertad porque advirtieron que no cometió el delito. Y sólo condenaron a Guerrero y Victoria a 3 años y 6 meses de prisión por el delito de portación sin autorización legal de arma de guerra.

El tribunal desestimó el pedido de libertad provisoria de Victoria, de 24 años, y Guerrero, de 19. Tampoco admitió la solicitud del defensor de los imputados que reclamó remitir copias a la fiscalía de turno para investigar a los denunciantes por falso testimonio. La sentencia se difundió ayer.

Joos recordó que el fiscal Sergio Pichetto atribuyó a los imputados el robo con armas en perjuicio de Silvina Bernabei y Maximiliano Rovira. El hecho ocurrió, según la acusación fiscal, la medianoche del 29 de noviembre de 2015 en un departamento de Rolando 320, donde estaban los denunciantes y un tercer sujeto.

Los imputados supuestamente robaron a punta de pistola, 2.400 pesos a la mujer y 3.200 pesos a Rovira. Luego, Pérez permaneció en el departamento amenazándolos con el arma de fuego.

Victoria y Guerrero se fueron del lugar y subieron a un taxi. El chofer sospechó de los jóvenes y avisó a la Policía que interceptó el taxi cerca de las 2 del 30 de noviembre de 2015, en el barrio 136 viviendas de esta ciudad. Los policías detuvieron a Victoria y Guerrero porque portaban armas de guerra sin autorización.

Los imputados cuando declararon negaron los hechos. Victoria aseguró que esa noche participaron de un asado con los denunciantes. Bebieron y consumieron drogas. En el juicio quedó en evidencia la trama de la venta de estupefacientes en el centro de Bariloche.

Joos advirtió en la sentencia, que no está firme, que la denuncia del robo se hizo casi 18 horas después del hecho y advirtió las contradicciones que hubo entre los denunciantes y testigos.


El tema sobrevolaba en el aire de la sala de audiencias, pero nadie lo había mencionado de manera directa hasta que una testigo lo expuso con claridad. ¿Sabe a qué se dedica la señora Silvina Bernabei?”, le preguntó el abogado Alejandro Pschunder a la mujer. “Vende droga”, respondió la declarante. Luego, la mujer señaló con precisión el lugar donde presuntamente comercializan los estupefacientes.

“Ella siempre anda por la Mitre con promotores”, agregó la testigo y comentó que tenía ganas de denunciarla, pero no se animaba, ante las preguntas de Pschunder, que defiende a Maximiliano Victoria, Juan Javier “alias el Gordo” Pérez y Juan Manuel Guerrero, que están siendo juzgados por los delitos de robo agrado por el uso de arma de fuego y portación de armas de guerra sin autorización legal.

Las víctimas del hecho son justamente Silvina Bernabei y Maximiliano Rovira, que ayer no comparecieron a declarar. El hecho ocurrió a las 23.55 del 29 de noviembre de 2015 cuando los tres imputados se presentaron en el domicilio de Bernabei, en Rolando al 320. Según la acusación fiscal, Victoria, conocido de la mujer, solicitó hablar con Bernabei, que le abrió la puerta e irrumpieron en el departamento Pérez y Guerrero, con armas de fuego. Los imputados robaron dinero de Bernabei y de Rovira, que vivía en el mismo complejo, y escaparon. Minutos después Victoria y Guerrero fueron detenidos por la Policía a bordo de un taxi, donde secuestraron dos armas de fuego. Pérez fue detenido después. El taxista declaró ayer, pero no recordó si los imputados eran los pasajeros que trasladaba esa noche . “¿Tiene temor?”, le preguntó Lozada al taxista, que reconoció que sí. Los tres imputados se abstuvieron de declarar.

El juicio continuará el martes y el tribunal ordenó buscar a Bernabei y Rovira.

Alfredo leiva


Exit mobile version