Día Mundial del Niño Prematuro: homenaje a los pequeños héroes
En Viedma y Patagones se realizarán actividades en los distintos hospitales para padres y niños que nacieron prematuros.
No alcanzan a abrir los ojitos a la vida que se trasforman en ejemplos de lucha. Desde un cuerpito tan diminuto como frágil sacan la fuerza suficiente para ponerle garra a la vida.
Hoy en el “Día Mundial del Niño Prematuro” se les rinde homenaje a esos pequeños héroes. En algunos hospitales fueron organizadas distintas actividades para la semana como en el de Patagones que ayer reunió a padres y niños que nacieron allí. El sábado a las 14.30 hará lo propio el área de Neonatología del hospital Zatti con una caminata y concentración frente a la fuente Pucará en la costanera. Habrá juegos y sueltas de globos, también con una invitación especial para padres y niños que nacieron prematuros.
Por disposición de la Organización Mundial de la Salud todos los años para esta fecha se desarrollan actividades dirigidas a generar conciencia sobre el problema que significa un parto prematuro, la principal causa de mortalidad neonatal y la segunda de mortalidad infantil en el mundo.
Se estima que cada año 15 millones de bebés nacen de forma prematura, antes de que se hayan cumplido las 37 semanas de gestación, y que mueren 1,1 millones de bebés prematuros.
En el marco de esas actividades en el hospital “Pedro Ecay” de Patagones tuvo lugar ayer un encuentro con quienes vivieron esta experiencia. La propuesta fue que los padres llevaran a sus hijos caracterizados de pequeños héroes, tal como se los considera por la fuerza puesta apenas asomaron en este mundo.
En la Comarca Viedma Patagones, el hospital Zatti de la capital rionegrina es el único que cuenta con una equipada sala de Neonatología. Tiene una capacidad de nueve unidades que ayer sólo estaban ocupadas cuatro de ellas. La jefa del servicio, Eda Rapiman, recordó con afecto a tantos bebés que pasaron por allí pero con especial cariño mencionó a Aimé, la niña de menor peso atendida en ese servicio, hasta el momento. Pesó apenas 476 gramos y fue la primera beba prematura intervenida quirúrgicamente en la misma cunita en la que le peleaba a la vida. Su traslado a un centro de mayor complejidad la ponía en serio riesgo, razón por la cual un equipo de médicos especialistas del Garrahan vino al Zatti y le practicó la intervención cardiopática que necesitaba. Hoy Aimé tiene siete años y disfruta de la escuela y los juegos en su Conesa natal.