Dilma busca limar asperezas con Obama
BRASILIA (DPA).- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, embarcó ayer junto a siete ministros rumbo a Estados Unidos, donde el lunes se entrevistará con su par Barack Obama, en un encuentro que estará pautado por un discurso conciliador que buscará reforzar acuerdos a corto y mediano plazo y evitará tocar temas espinosos. El programa prevé la reunión Obama-Rousseff por la mañana en la Casa Blanca, un breve encuentro con la prensa después y la participación de la gobernante brasileña en las clausuras del encuentro de altos ejecutivos y el seminario “Brasil-Estados Unidos: Alianza para el siglo XXI”. Un comunicado de la Cancillería brasileña señaló que la visita apunta a “profundizar la alianza” de ambos países, y que en el temario de las conversaciones estará el comercio, las inversiones, la ciencia y tecnología, la cooperación educacional y energía, así como asuntos regionales y globales, reportaron las agencias Prensa Latina y DPA. Pero además, el vocero de la cartera, Tovar Nunes, reveló vía Twitter que Rousseff reiterará “el compromiso común” con la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para dotarlo de “más legitimidad y eficacia”. Brasilia pretende un asiento permanente en ese cuerpo. Según informó la agencia oficial de noticias ABR, Rousseff llega a Estados Unidos con la intención de establecer una relación más equilibrada con el país del norte, y le trasmitirá a Obama que las diferencias entre las naciones no los apartan, sino que, por el contrario, garantizan la consolidación de asociaciones y acuerdos en diversos sectores. En su primer compromiso oficial, Rousseff se reunirá el lunes por la mañana en la Casa Blanca con Obama, y por la tarde ambos participarán de la clausura del seminario empresarial Brasil-Estados Unidos: Asociación para el Siglo XXI.