Dos juezas se pelean por un condenado que no se sabe dónde vive
El caso Ancatel, un abusador de San Martín de los Andes, llegó al Tribunal Superior de Justicia. Todavía nadie definió si corresponde que siga en libertad.
¿Dónde vive Matías Ancatel? Según su abogado defensor, en Neuquén capital, y nunca dejó ese domicilio. Pero según la burocracia judicial, su domicilio es en San Martín de los Andes, a 50 metros de la casa donde vive la niña a la cual abusó hace cinco años.
Desde hace 20 días, dos juezas se pelean –no para resolver, sino para que la otra lo haga- si corresponde que Ancatel siga en libertad condicional o no.
En esta batalla judicial que se libra entre legajos electrónicos hay víctimas de carne y hueso. La principal, claro, es la niña abusada por Ancatel que, tal como contó su madre a “Río Negro”, vive con temor desde que se enteró que el joven está libre.
La historia, paso a paso, es así:
En marzo de 2014, Matías Ancatel entró a la casa de una vecina en San Martín de los Andes y cometió un abuso sexual simple (la fiscalía no pudo probar otro delito más grave) contra una niña. En noviembre de 2015 lo condenaron a 4 años y 3 meses de prisión efectiva.
El 9 de marzo de 2018 le otorgaron la libertad condicional. Ancatel prometió que se iba a radicar en Neuquén capital, y así lo hizo.
El 15 de enero de 2019 Ancatel, a través de la defensora oficial Luciana Petraglia, fijó domicilio en San Martín de los Andes. Fue en plena feria judicial, y al parecer casi nadie se enteró. ¿Se hizo un informe socio ambiental? ¿Alguien advirtió que se estaba mudando a 50 metros de la casa de la víctima? No hay respuestas. El sistema no notificó. Los bytes fueron indiferentes al error.
Según su actual defensor, Facundo Trova, Ancatel no se mudó sino que sólo fue de vacaciones a visitar a su hijo, y así se lo hizo saber a la dirección de población judicializada. “Siempre vivió en Neuquén”, dice Trova.
Las vacaciones fueron largas. El 14 de marzo de 2019, la madre de la víctima se cruzó a Ancatel en la calle en San Martín de los Andes, y entró en crisis: ella creía que estaba preso.
Desde entonces, dos juezas se pelean porque las dos dicen que a la otra le corresponde resolver la situación de Ancatel.
Son ellas Raquel Gass y Alicia Rodríguez. Ambas son juezas de Ejecución Penal, una se encarga de los condenados con residencia en Neuquén capital, y la otra de los condenados con residencia en el resto de la provincia.
Es un secreto a voces en el Poder Judicial que hay fuertes diferencias entre ellas.
En este caso, la disputa por el caso Ancatel llegó al Tribunal Superior de Justicia. La sala penal, integrada por Alfredo Elosu Larumbe y Oscar Massei, acaba de definir que la que debe intervenir es Alicia Rodríguez porque el último domicilio que figura en los registros del Poder Judicial es aquel que dio en enero de 2019, ese que no fue notificado a nadie porque la feria, las vacaciones, el sistema, los bytes, vaya a saber.
Se espera que la semana que viene, la jueza Rodríguez -que ya le impuso a Ancatel una prohibición de acercamiento pese a declararse incompetente- resuelva de una vez la situación.
La resolución completa del TSJ puede descargarse aquí abajo.