Drama de las estudiantes bolivianas embarazadas
Paola Flores (*)
Las adolescentes embarazadas en Bolivia son en gran medida expulsadas de sus colegios, padecen discriminación y violencia de parte de sus compañeros de clase y viven en un entorno familiar hostil. El defensor del pueblo Rolando Villena dijo que en lo que va del año ha tenido que intervenir para que once jóvenes embarazadas fueran reincorporadas tras ser expulsadas de sus colegios por considerarlas una mala influencia. “Las jóvenes que se embarazan son vistas como un mal ejemplo para sus compañeras. Nosotros vemos con preocupación estos casos, incluso tenemos que mediar”, dijo Villena. Autoridades educativas afirmaron que no se conocen estadísticas precisas sobre el número de adolescentes embarazadas que han sido expulsadas de sus escuelas y que en la mayoría de los casos estos hechos no se denuncian por temor a mayores represalias. El viceministro de Educación Regular Juan José Quiroz dijo que en el Ministerio de Educación no se han presentado denuncias de este tipo, por lo que ellos no cuentan con datos. Una joven de 18 años que prefirió el anonimato contó que fue expulsada de un colegio privado tras quedar embarazada y que se vio obligada a cambiarse a una unidad educativa estatal. “Es difícil, decirles a tus padres que estás embarazada es todo un reto, luego tienes que ir al colegio a pedir apoyo y te cierran las puertas. Te ven como la manzana podrida, pero yo sigo con el apoyo de mis padres”, dijo la joven que en diciembre se convertirá en madre y también podrá graduarse como bachiller. En agosto cuatro adolescentes embarazadas y dos que ya habían dado a luz fueron expulsadas de un colegio rural en un pequeño poblado al norte de La Paz, informó la representante del defensor del pueblo, Teófila Guarachi. “Esto fue porque unos padres de familia no querían en la escuela a chicas embarazadas, pero al final se pudo ayudar”, dijo Quiroz. La ley establece que “está prohibido rechazar o expulsar a estudiantes embarazadas, debiendo el director del colegio dar el apoyo a la alumna y garantizar la continuidad y culminación de sus estudios con adecuaciones curriculares, respecto a su condición”, pero con frecuencia los maestros desconocen la norma, según los testimonios. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina (Cepal), Bolivia ocupa el segundo lugar en Latinoamérica con mayor incidencia de embarazo en adolescentes de entre 15 y 19 años, con 25 por cada 1.000. Nicaragua ocupa el primer lugar con 27, según el informe del 2012. El Fondo de Población de las Naciones Unidas dijo en un estudio el año pasado que en Bolivia “246 adolescentes resultan embarazadas cada día, lo que suma un total de 90.000 embarazos adolescentes al año’’. Una parte de ellas no logra terminar sus estudios. (*) Associated Press