Ebrio y drogado, atropelló a un nene, lo mató y huyó: la Justicia lo libera

Un tribunal de Paraná dictaminó a favor de un conductor que, ebrio y drogado, atropelló y mató a un escolar en junio. Silvio Díaz estaba preso y procesado: ahora, hasta que se sustancie el juicio, estará libre.

Por Redacción

JUSTICIA

El titular de la Cámara de Casación Penal de Paraná, Hugo Perotti, rechazó que ese tribunal haya premiado con la liberación a Silvio Díaz, quien mató con su automóvil a un niño de seis años en junio pasado, y explicó que la medida se adoptó porque así lo establece la ley para ese tipo de casos.

“No es un premio” para Díaz la decisión de liberarlo, sostuvo el juez en referencia a la opinión de los padres de la víctima, cuando supieron sobre la medida que benefició al imputado.

Esa visión, agregó, “es la palabra del lego y así lo siente”, dijo el magistrado, y se quejó porque “muchas veces los medios transmiten mal” las medidas judiciales.

Díaz “no está libre, está excarcelado”, ya que tiene numerosas restricciones para poder permanecer fuera de la cárcel al menos hasta concluido el juicio oral, manifestó.

El imputado fue dejado en libertad porque “constatamos” que “no tiene posibilidad de entorpecer la inclusión de pruebas” en la causa y tampoco “tiene posibilidad de fugarse del país”, explicó el juez, en declaraciones al canal TN.

El pasado 6 de junio, Díaz, de 39 años, al mando de un automóvil Volkswagen Voyage y circulando a alta velocidad, atropelló a dos hermanos de 6 y 11 años, que estaban esperando para cruzar la calle e ingresar a su escuela, en la ciudad de Paraná.

Como consecuencia del impacto murió el más pequeño de los chicos, Juan Manuel Martínez Zurbano.

Díaz aparentemente, se encontraba bajo los efectos del alcohol y algún tipo de drogas.

Cuando se produzca el juicio oral, puntualizó Perotti, “se va a discutir fuertemente si fue un homicidio culposo o, como está calificado en este momento como provisoria, homicidio con dolo eventual”.

El primer delito establece penas de uno a cinco años de prisión, mientras si se lo condena por el segundo debería ir indefectiblemente a prisión, ya que la figura penal contempla penas de 8 a 25 años de cárcel.

Perotti afirmó que “las partes están de acuerdo en que la investigación está prácticamente agotada” y, en consecuencia, irá a juicio oral y público “en muy breve tiempo” para “recién así establecer si es culpable, lo cual hay altas probabilidades de que así sea”, dijo.

Perotti explicó que entre las restricciones que deberá cumplir Díaz, se cuentan la inhabilitación para conducir cualquier tipo de vehículo, la imposibilidad de salir de su domicilio después de las 22 y la obligación de, en el término de las 48 horas posteriores a su liberación, iniciar un tratamiento para enfrentar su adicción a las drogas y al alcohol. Además, deberá presentarse cada viernes en el tribunal para notificarse ante la Justicia.

En caso de no cumplir estas restricciones, el acusado volvería a prisión. Hasta tanto, esperará su juicio en libertad.

Según los argumentos presentados por la abogada defensora durante la audiencia de casación, Silvio Díaz “es una persona adicta, pero justamente, como tal, debe ser visto como una persona vulnerable y se deben dejar de lado los prejuicios que hemos podido escuchar a lo largo de esta audiencia. Es una persona que necesita atención, debe ser tratado como una persona vulnerable y no como un sujeto peligroso”.

DyN