Cambios en el BCRA: por qué la reforma frena la emisión pero deja abiertas las puertas al cepo

La iniciativa oficial le pone un candado a la máquina de emitir pesos para financiar el déficit fiscal, pero omite cualquier norma que impida volver a restringir el acceso al dólar en el futuro. El análisis del economista Pablo Wende sobre las deudas del kirchnerismo, las críticas de Cavallo y las dudas de los inversores.

Por Redacción

El Gobierno nacional acelera la ingeniería legislativa para modificar la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y congelar el «grillete fiscal». Sin embargo, la iniciativa enviada por el presidente Javier Milei contiene un «olvido» estratégico que encendió el debate entre economistas e inversores: el texto se concentra en prohibir el financiamiento monetario al Tesoro, pero omite de forma deliberada cualquier norma que prohíba o dificulte la imposición de nuevos cepos cambiarios en el futuro.

Un análisis del economista Pablo Wende destaca que el proyecto busca institucionalizar el superávit de las cuentas públicas, clausurando las vías que las anteriores administraciones utilizaron para financiarse con adelantos transitorios. Pese a este avance técnico, el especialista remarca que la libertad de cambio sigue estando a tiro de decreto, dejando al país expuesto a los vaivenes de la política.


El diagnóstico sobre el descalabro de US$ 285.000 millones


La necesidad de frenar la emisión busca desarmar décadas de abusos sobre la autoridad monetaria. Según los datos recabados por Pablo Wende, la suma de adelantos transitorios, giro de utilidades y el uso de reservas con fines políticos (a través de Letras Intransferibles) alcanzó la cifra de US$ 285.000 millones en 22 años.

Esta sobreemisión provocó que el dólar saltara en ese período de $3 a $1.500. En contraste, en Brasil el tipo de cambio pasó de 3 a 5 reales, mientras que en Perú se mantuvo inalterado en torno a los 3,50 soles durante un cuarto de siglo.

Las advertencias sobre la omisión de las reglas cambiarias encuentran distintos matices:

  • El modelo constitucional de Perú: en el país vecino, la Constitución consagra el derecho de los ciudadanos a ahorrar en moneda extranjera y le impide al Banco Central establecer cualquier traba cambiaria.
  • La mirada de Domingo Cavallo: el exministro de Economía insiste en que declarar al dólar como moneda de curso legal y garantizar el libre movimiento de capitales es la única vía para consolidar una verdadera competencia de monedas.
  • El cepo corporativo: la razón por la cual el Poder Ejecutivo no avanzó en esa línea responde a su propia hoja de ruta. Aunque en abril de 2025 se liberó el cepo para personas físicas, la restricción se mantiene para las empresas, donde solo se flexibilizó el giro de dividendos a casas matrices, alcanzando un récord de US$ 1.000 millones en junio.

La advertencia sobre la cobertura cambiaria de cara a 2027


A pesar de que la inflación se acomodó debajo del 2% mensual (con estimaciones de CYT Consultores ubicando el índice de julio en 1,9%), la estabilidad financiera enfrenta signos de cautela. La cotización del dólar mayorista se mantiene equilibrada en torno a los $1.500, respaldada por la estrategia del ministro Luis «Toto» Caputo de vender contratos de futuros para contener cualquier rebote.

Sin embargo, el economista Pablo Wende advierte sobre el apuro del mercado por cubrirse con anticipación de cara al escenario electoral:

  • Salto en la cobertura: La compra de dólar futuro y bonos ajustados por tipo de cambio oficial escaló a los USD 11.000 millones, según estimaciones de PPI.
  • Apetito por bonos duales: En la última licitación del Tesoro, el bono dual con cobertura al 2028 registró una adjudicación récord de $4,7 billones.
  • Dólar ahorro estable: El balance cambiario de junio mostró compras del público por US$ 2.000 millones de la mano de 1,5 millones de ahorristas, manteniéndose lejos del pico de US$ 6.500 millones registrado en septiembre de 2025.

El balance: divisas récord frente al freno de la actividad


El contexto macroeconómico expone una dualidad que inquieta a los analistas. La reciente visita de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, dejó un pedido explícito de «paciencia» ante la falta de resultados tangibles para la mayoría de la población.

En su análisis sobre la coyuntura, Pablo Wende describe la brecha que atraviesa el segundo trimestre:

  • Sectores dinámicos: el BCRA acumuló compras récord de divisas, las exportaciones saltaron un 25% y la balanza comercial cerró con un superávit de US$ 8.400 millones, apalancada por la energía y el agro.
  • Caída del PBI: a pesar del volumen que generan los rubros primarios, la actividad económica general sufrió una contracción del 0,7% en el mismo período.

Con el mercado buscando cobertura por temor a un atraso cambiario, el desafío del Gobierno será convertir el ordenamiento fiscal en una reactivación palpable antes de que la discusión política domine la agenda pública.


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